Internacional

La cesión de EEUU determinará el éxito de la Conferencia de Donantes para Irak

Sólo dieciocho países de los sesenta que participan en el encuentro, que se celebra hoy y mañana en Madrid, han enviado a sus ministros de Exteriores. El Gobierno español espera que la Administración de Bush aporte 15.000 millones de dólares. Kofi Annan, cuya presencia era duda, inaugurará el evento.
COLPISA, Madrid
23/oct/03 21:27 PM
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El éxito de la Conferencia de Donantes para Irak, que arranca hoy en Madrid, pende de un hilo. Las estimaciones del Banco Mundial y la ONU sitúan en más de 35.000 millones de dólares las necesidades básicas para la reconstrucción del país en los próximos cuatro años. La cifra, ya de por sí elevada, aumentaría hasta 55.000 millones si se atienden los cálculos de la administración provisional de la coalición, dirigida por el estadounidense Paul Bremen.

Que se logre arañar o no esa cantidad dependerá en buena medida del dinero que el Gobierno de EEUU esté dispuesto a ceder para su gestión multilateral. La Casa Blanca cuenta con un presupuesto de 20.000 millones de dólares para tratar de hacer resurgir de sus cenizas a Irak, pero aún no está claro qué porcentaje destinará al fondo internacional que se acuerde crear entre hoy y mañana.

El Gobierno español -responsable de la organización del evento- espera que la Administración de Bush aporte 15.000 millones de dólares a ese fondo que controlarán de forma separada el Banco Mundial, a cargo de los proyectos de contenido económico, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que llevará a cabo los proyectos sociales. Todo parece indicar, sin embargo, que EEUU no desea comprometer una cantidad tan elevada de dinero; entre otras cosas, porque eso le impediría garantizar que sus inversiones en Irak reviertan en beneficios para sus empresas.

En cualquier caso, las dudas sobre qué hará o qué no hará EEUU no es lo único que ensombrece esta reunión. El reciente acuerdo en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar por unanimidad la resolución 1.511 sobre la reconstrucción de Irak -a la que Alemania, Francia y Rusia se habían mostrado muy reticentes- ha permitido que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, inaugure la Conferencia de Donantes. Su presencia se había puesto en duda y sólo se confirmó en el último momento. Sin embargo, se limitará a hoy, el día en el que se tratan las cuestiones más técnicas y menos políticas.

A esta participación mermada hay que sumar la ausencia de representantes de alto nivel por parte de países de peso. Sólo dieciocho Estados -de los alrededor de sesenta que acudirán a la reunión- han enviado a España a sus ministros de Exteriores. Y rusos, alemanes y franceses ya han anunciado que esta vez no son partidarios de rascarse el bolsillo, molestos como están con la actitud de EEUU y sus aliados, entre los que se encuentra España.

El éxito de la Conferencia de Donantes para Irak, que arranca hoy en Madrid, pende de un hilo. Las estimaciones del Banco Mundial y la ONU sitúan en más de 35.000 millones de dólares las necesidades básicas para la reconstrucción del país en los próximos cuatro años. La cifra, ya de por sí elevada, aumentaría hasta 55.000 millones si se atienden los cálculos de la administración provisional de la coalición, dirigida por el estadounidense Paul Bremen.

Que se logre arañar o no esa cantidad dependerá en buena medida del dinero que el Gobierno de EEUU esté dispuesto a ceder para su gestión multilateral. La Casa Blanca cuenta con un presupuesto de 20.000 millones de dólares para tratar de hacer resurgir de sus cenizas a Irak, pero aún no está claro qué porcentaje destinará al fondo internacional que se acuerde crear entre hoy y mañana.

El Gobierno español -responsable de la organización del evento- espera que la Administración de Bush aporte 15.000 millones de dólares a ese fondo que controlarán de forma separada el Banco Mundial, a cargo de los proyectos de contenido económico, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que llevará a cabo los proyectos sociales. Todo parece indicar, sin embargo, que EEUU no desea comprometer una cantidad tan elevada de dinero; entre otras cosas, porque eso le impediría garantizar que sus inversiones en Irak reviertan en beneficios para sus empresas.

En cualquier caso, las dudas sobre qué hará o qué no hará EEUU no es lo único que ensombrece esta reunión. El reciente acuerdo en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar por unanimidad la resolución 1.511 sobre la reconstrucción de Irak -a la que Alemania, Francia y Rusia se habían mostrado muy reticentes- ha permitido que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, inaugure la Conferencia de Donantes. Su presencia se había puesto en duda y sólo se confirmó en el último momento. Sin embargo, se limitará a hoy, el día en el que se tratan las cuestiones más técnicas y menos políticas.

A esta participación mermada hay que sumar la ausencia de representantes de alto nivel por parte de países de peso. Sólo dieciocho Estados -de los alrededor de sesenta que acudirán a la reunión- han enviado a España a sus ministros de Exteriores. Y rusos, alemanes y franceses ya han anunciado que esta vez no son partidarios de rascarse el bolsillo, molestos como están con la actitud de EEUU y sus aliados, entre los que se encuentra España.