Internacional

El "Acuerdo de Ginebra" se firmará hoy con optimismo pese a sus oponentes

Los halcones de Al-Fatah y otros movimientos radicales, la ANP, y el Gobierno de Ariel Sharon son los principales núcleos de oposición a la medida, que pretende llevar la paz entre israelíes y palestinos y que, por el contrario, ha sido muy bien acogida por parte de la comunidad internacional.
EFE, Jerusalén
1/dic/03 23:21 PM
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EFE, Jerusalén

El "Acuerdo de Ginebra" que hoy firmarán pacifistas israelíes y palestinos afronta desde antes de nacer la oposición de los halcones de Al-Fatah y otros movimientos radicales, en la ANP, y del Gobierno de Ariel Sharón, en Israel.

Un grupo de activistas del partido Al-Fatah que habían participado en las negociaciones con la contraparte israelí sólo confirmó ayer su presencia en la ceremonia de hoy, debido a que el presidente palestino, Yaser Arafat, no había dado hasta ahora su venia al documento.

"Dijimos que no iríamos sin una autorización clara y (sólo) ahora hemos obtenido una autorización clara por parte del jefe de la ANP", dijo el parlamentario Kadura Fares, del ala más progresista de Al-Fatah.

Fares, así como otros cuatro destacados políticos palestinos que participaron en las negociaciones del simbólico "acuerdo", había anunciado ya su ausencia del acto en Ginebra.

La "iniciativa o acuerdo de Ginebra" será lanzada hoy en una ceremonia en esa ciudad helvética con un gran apoyo por parte de la comunidad internacional, pero habiendo despertado el recelo de los más conservadores de ambos pueblos.

Arafat da su venia

Por otro lado, fuentes palestinas informaron ayer que el presidente Yaser Arafat dio ayer su venia por escrito a los firmantes del Acuerdo de Ginebra y que enviará un representante a la ceremonia en señal de apoyo a la iniciativa de paz.

Así lo afirmaron hoy domingo fuentes palestinas después de que Yaser Arafat aceptara finalmente respaldar la mencionada iniciativa y aprobase públicamente el viaje de la delegación pacifista. Dicha decisión la tomó pese a las numerosas críticas que han surgido por parte de los halcones de Al-Fatah, su partido, y varias organizaciones radicales.