Internacional

Un comando palestino hiere a siete judíos en una emboscada

Los ultraortodoxos fueron atacados por miembros de la Yihad Islámica y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa cuando salían de la Tumba de José, sin ningún tipo de protección, en Naplusa, la mayor ciudad de Cisjordania.
COLPISA, Jerusalén
13/dic/03 23:59 PM
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COLPISA, Jerusalén

Siete judíos ultraortodoxos resultaron heridos este viernes en una emboscada que les tendió un comando mixto de la Yihad Islámica y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa cuando salían de una tumba en el corazón de Cisjordania donde habían estado rezando.

En el momento del ataque los ultraortodoxos volvían a Israel desde la llamada Tumba de José, donde los judíos dicen que está enterrado el hijo del personaje bíblico Jacob, mientras que los palestinos sostienen que es la tumba de un oscuro jeque musulmán, Yusef Dawiqat, que vivió en el siglo XVIII.

La tumba está situada dentro de la ciudad de Naplusa. Para llegar al lugar el grupo de ultraortodoxos desobedeció las instrucciones que recibieron en un control militar israelí donde les avisaron del peligro que entrañaba entrar sin protección armada en Naplusa, la mayor ciudad palestina de Cisjordania.

Acosados por la población palestina, los soldados abandonaron la citada tumba hace tres años y desde entonces sólo han vuelto al lugar judíos religiosos en contadas ocasiones y bajo fuerte protección militar.

Rescate

Ayer, el grupo de ultraortodoxos, que estaba formado por ocho personas, se convirtió en objetivo de un comando que hirió de bala a siete de ellos. Los ultraortodoxos se refugiaron en una casa vecina y esperaron a que los soldados acudieran a rescatarlos.

"Escuché como 15 ráfagas. Miré por la ventana y vi a unos extraños que estaban gritando, llorando y hablando por teléfono", dijo Morad Kassab, un palestino que presenció el ataque. El comando cogió entonces la furgoneta que habían utilizado los ultraortodoxos y la llevó al vecino campo de refugiados de Balata, donde le prendió fuego.

En los años ochenta los judíos establecieron en la tumba una escuela rabínica que fue destruida por los palestinos al inicio de la intifada, hace más de tres años. Los palestinos reconstruyeron entonces el lugar como una mezquita, la misma función que había tenido hasta la ocupación israelí.

Por otra parte, el primer ministro palestino, Abu Ala, declaró ayer que el tiempo se está acabando y que israelíes y palestinos tienen que llegar a un acuerdo definitivo sin demora. "Ya no nos queda tiempo. Ya no podemos tener más acuerdos interinos", advirtió Abu Ala.

Dos sondeos publicados el viernes indican que el apoyo que recibe el primer ministro israelí, Ariel Sharón, de la población continúa descendiendo.