Internacional
LO ÚLTIMO:
Veinte investigados por fraude a la Seguridad Social, algunos en Las Palmas leer

Berlusconi soporta las recriminaciones de la Eurocámara por fracasar en la cumbre

Una nutrida representación de europarlamentarios le echaron en cara sus tácticas negociadoras en la pasada cumbre de Bruselas. Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, justificó las pretensiones de algunos socios, como Francia, de promover iniciativas de integración específicas.
COLPISA, Bruselas
17/dic/03 0:12 AM
Edición impresa

COLPISA, Bruselas

La cacofonía que caracteriza estas semanas todo lo relacionado con la Unión Europea se hizo ayer nuevamente patente con motivo de los debates de la Eurocámara sobre la fracasada cumbre de Bruselas. Asistía el presidente de turno del Consejo, Silvio Berlusconi, quien intentó eludir cualquier responsabilidad por el fiasco del fin de semana.

No lo consiguió. Una nutrida representación de parlamentarios (Watson por los liberales y Barón por los socialistas, en particular), le recriminaron sus tácticas negociadoras, atribuyéndole una clara responsabilidad en el fracaso de la reunión.

Berlusconi había repetido su tesis central para el abandono de los debates a primera hora de la tarde del sábado: la imposibilidad de consenso, detectada en sus contactos bilaterales con las diferentes delegaciones nacionales, le hizo aconsejable zanjar la discusión "para no comprometer otros logros ya garantizados" (en el proyecto de Constitución Europea).

Barón le acusó por ello de laxismo. Apelando a la afición del italiano por el fútbol, el presidente del grupo socialista le recriminó que, habiendo aguantado el Milán AC hasta los penaltis para resolver su partido del sábado, "usted no aguantase siquiera hasta la segunda parte".

Graham Watson fue aún más contundente. Acusó a Berlusconi de recoger una cosecha particularmente nociva durante sus seis meses de presidencia en la UE: "Usted ha destruido el Pacto de Estabilidad, ha insultado a los demócratas rusos, ha ofendido a los canadienses anulando la cumbre (europeo-canadiense) y ha fracasado en dotar a la UE de una Constitución". Berlusconi soportó el chaparrón con el rostro grave.

La situación, de por sí complicada, la vino a empeorar Romano Prodi, quien interviene también de oficio en estas situaciones. En un foro tan sensible como la Eurocámara lo es para las cuestiones relacionadas con la construcción europea, Prodi se descolgó comprendiendo y justificando las pretensiones de algunos socios de la UE, Francia principalmente, de promover iniciativas de integración específicas para grupos de socios de la UE que deseen avanzar más en la integración.

Hay quien piensa -dijo- en una vanguardia de Estados pioneros que abra la vía a una cooperación más firme. Soluciones de este tipo forman parte de la tradición de la integración europea. Y si observamos nuestra historia con detenimiento, tales soluciones surgen sobre todo en los momentos más complejos y difíciles. Hoy nos enfrentamos a uno de estos momentos dramáticos. Por lo tanto, conviene iniciar esa reflexión con mucho valor".