Jornada Deportiva

Un DIGNO CD Tenerife en Zaragoza

El conjunto blanquiazul debió llegar al descanso del partido con una ventaja mínima de dos goles, pero no aprovechó las ocasiones.

LUIS BRETÓN, Zaragoza
7/feb/02 14:00 PM
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El colista llegó a La Romareda sumergido en el mar de las dudas, en medio de la con moción de un 0 - 6 histórico, salpicado por la incertidumbre de la continuidad de Mel y, quizás, dudando de su capacidad para salir de una situación difícil.

El choque comenzó de forma increíble. Marioni, en el minuto uno, y Fuertes, en el dos, fallaron solos ante Láinez. Sus errores fueron el reflejo de la inoperancia ofensiva de toda la Liga.

Ni siquiera había dado tiempo para que los equipos dibujaran sus posicionamientos (4 - 4 - 2) y el visitante ya debía ir ganando por 0 - 2. Sucedió lo de siempre, pero con algo añadido: cinco minutos más y, de nuevo, Marioni y Fuertes erraron lo que La Romareda en pleno ya cantaba como el primer gol insular. Sensación de impotencia, de rabia contenida.

Y la primera parte, al menos en sus veinte minutos iniciales, no se salió del guión: otro fallito de Bichi, otra concesión de la defensa del Zaragoza y relativa calma atrás, con Milosevic contenido por un canario, Alexis.

Sólo en un pequeño intervalo pareció despertar el Zaragoza, pero dos opciones del ariete yugoslavo dieron paso, si cabe, a más dominio del Tenerife, que abrió continuas brechas en un improvisado centro defensivo local, pues la lesión de Aguado terminó de descomponer atrás al Zaragoza. Fuertes, Ania e incluso Javi Venta vieron la luz del gol muy cerca, pero se fundieron en el último suspiro.

El resumen nunca fue tan fácil de realizar: el Tenerife pasó por encima del Zaragoza, tuvo innumerables ocasiones y pudo marchar al vestuario con cuatro goles de diferencia, pero esta vez a su favor.

La segunda mitad se inició con un susto, un error defensivo que permitió a Juanele encarar a Sergio, pero el meta se mostró colosal para evitar el empate.

En medio de un partido loco, sobre todo para los dos delanteros del Tenerife, Marioni y Fuertes "optaron" por errar a renglón seguido lo que era el 0 - 2. No hubo sentencia.

El Zaragoza sólo dio sensación de peligro a partir del minuto 20, con la entrada de Drulic y Galletti por Juanele y Jamelli. Aun así, el Tenerife nunca renunció al gol. Pero como a los equipos de abajo todo les sale mal, el Zaragoza igualó en una llegada aislada y embarullada. En seguida, Mel quitó la mejor referencia ofensiva, Fuertes, dio entrada a Jordi y pasó a Bassedas a la media punta. Un arreglo extraño y tal vez lógico ante el último cuarto de hora, que además vio un cúmulo de errores de los dos equipos que llevó al partido hasta su final, con fallo de Milosevic digno de agradecer y Sergio, enorme en el último suspiro. El resultado fue una basura; el juego, el exponente de una digna reacción blanquiazul.