Jornada Deportiva

Despertar de un SUEÑO

Una victoria en el "derby" podría mantener las opciones de permanencia del Tenerife, pero la probabilidad de descenso es alta incluso ganando todo lo que queda.
3/may/02 14:25 PM
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JORNADA, S/C de Tenerife

En términos deportivos, el Tenerife puede morir matando el domingo en Gran Canaria, e incluso sobrevivir. Todo depende de los resultados, influidos por el factor suerte y los nervios de cada fin de campaña.

Este equipo ya cayó disfrazando de orgullo la humillación del final de la temporada 98-99, cuando culminó el ejercicio con dos victorias consecutivas (sobre Valencia y Salamanca) que no le sirvieron de nada. Por desgracia, la historia se puede repetir ahora, si bien es cierto que este el actual Tenerife no es ni tan rico ni tan bueno como aquel que, aspirando a todo, se hundió gracias al pasotismo lamentable de una parte de su plantilla.

Ahora es distinto. Se ha intentado, pero no hay para más. Incluso superando a los dos rivales que le restan, el Tenerife tendría bastantes posibilidades de descender a Segunda División. Por eso, muchos piensan ya, quizás hundidos anímicamente por el peso de una temporada muy mala, que es mejor dejar en el armario de la lógica a la ilusión, que acompañó a la afición durante tantas jornadas, pero que ahora, salvo para una minoría, ya no existe.

El Tenerife tiene la experiencia de jugarse la salvación en las dos últimas fechas. Y conoce lo que es perderla (la Primera División) ganando un par de encuentros, una paradoja escrita con la mano de su ineficacia durante 36 jornadas y con la pluma de la dependencia de terceros.

Las escasas opciones de permanencia pasan por vencer este domingo. Un tropiezo (empate o derrota) certificaría matemáticamente el descenso. Sumando los tres puntos, además de "liquidar" a Las Palmas, que tendría que vencer en la última fecha a la Real Sociedad, el Tenerife seguiría con una extraordinaria dependencia de terceros. En el mejor supuesto (que pierdan todos los rivales directos) se quedaría con 38 puntos, dos más que el Zaragoza, uno menos que Mallorca y Las Palmas y tres menos que el Osasuna. En ese punto, el Villarreal resultaría inalcanzable porque se daría por hecha su victoria sobre el Zaragoza y sólo existiría la posibilidad de acabar la Liga por encima de Zaragoza, Mallorca, Las Palmas e incluso Osasuna, equipo que pierde el average particular con los blanquiazules. En la última jornada, el Tenerife debería derrotar al Athletic de Bilbao y esperar nuevamente una derrota de Las Palmas, esta vez en Anoeta, un empate o la cesión de los tres puntos del Mallorca en su propio feudo ante el Valladolid y también que el Osasuna no derrotara en su campo al Alavés. Las combinaciones del conjunto navarro son las menos probables porque se enfrenta a dos equipos vascos dispuestos a apoyarle en sus aspiraciones de permanencia.

Por si fuera poco, el Tenerife se la juega en un "derby" que es nuevo en Primera División, pero que vive su vigésima edición en competición oficial. Las pocas esperanzas se fundamentan también en la estadística, que refleja sólo dos triunfos blanquiazules en toda la historia del Insular, el último de ellos hace nada más y nada menos que 17 años, además con insinuaciones de tongo.

Salvo un milagro que casi todo el mundo desea en la Isla, la Segunda está otra vez a la vuelta de la esquina, casi como si se tratara del despertar de un sueño.