Jornada Deportiva

España cambia de la HORA


22/may/02 14:31 PM
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EFE, Ulsan (Corea)

Raúl González, delantero del Real Madrid, centró la atención de los medios informativos locales a la llegada de la selección española a Corea del Sur, en cuya ciudad de Ulsan ya ha instalado su cuartel general para todo el Mundial 2002.

Raúl fue el reclamo en el que se fijaron la mayoría de las cámaras de los medios informativos locales que acudieron al aeropuerto de Busan para recibir la llegada del equipo de José Antonio Camacho.

El delantero madridista es la principal figura de España, la imagen más conocida en el extranjero y además tiene el encargo del seleccionador nacional de ser el que "tire del carro".

La delegación española llegó al aeropuerto de Gimhae, en Busan, tras doce horas y cincuenta minutos de plácido aunque pesado vuelo, tras haber partido en un Airbus 340 de Iberia desde San Pablo (Sevilla).

La aeronave despegó con cerca de una hora y quince minutos de retraso respecto al horario previsto, por lo que arribó a Busan alrededor de las 13:00 hora local, siete menos en España y ocho en Canarias. Fue un vuelo tranquilo, confortable, en la que los jugadores aprovecharon para leer libros y revistas que habían comprado en el aeropuerto sevillano, para jugar a las cartas, dormir y ver tres películas.

La tripulación, seleccionada al efecto para este viaje, se deshizo en amabilidades con todos los pasajeros y los 24 internacionales -incluido el lesionado Santiago Cañizares- concedieron numerosas fotografías y autógrafos.

La alimentación fue, como no podía ser menos, típicamente española, y así se pasó de un refrigerio con sandwiches variados y una chocolatina con el escudo de la RFEF a la cena, consistente en chacina ibérica con ensalada de hortalizas, solomillo de buey acompañado de "fusilli" tricolor y salsa de queso, tarta de chocolate y café.

Tras pasar la noche entre el cine, la lectura y durmiendo, los jugadores degustaron un desayuno consistente en lomo de cerdo ahumado, tortilla francesa, ensalada de frutas, yogur, bollería, zumo de naranja y café.

Todo, pues, para que Camacho, los futbolistas y toda la expedición disfrutase de un viaje plácido, que partió directamente hacia Génova, se dirigió a Moscú, cruzó Siberia para introducirse en Mongolia, sobrevolar por la mañana Pekín (magnífica su vista), cruzar el mar de China y aterrizar en Busan.

Los internacionales, no obstante, no concluyeron ahí su viaje, puesto que tuvieron hora y media de trayecto en autobús para llegar a Ulsan, en cuyo Hotel Hyundai Horangi Club House quedaron concentrados de inmediato.

Corea del Sur recibió a España con unos veintiséis grados de temperatura, mucha humedad y una calima propia de la zona, como estaba previsto.

Los jugadores tendrán ahora unos días para adaptarse a estas condiciones que tendrá en el Mundial y al cambio horario para llegar en plenas condiciones a su estreno, el 2 de junio, contra Eslovenia en Gwangju.

Antes Camacho aprovechará para disputar dos partidos amistosos, el jueves ante dos equipos locales.