Jornada Deportiva

"La final más igualada de los últimos años"

Marcos Pérez, presidente de la Federación de Tenerife, analiza el noveno triunfo consecutivo de la selección juvenil en la final del Torneo Pancho Camurria. "Fue un encuentro para mostrarlo a los que no conocen la lucha"
11/nov/02 15:26 PM
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JORNADA, S/C de Tenerife

"Fue la final más igualada de los últimos años", responde Marcos Pérez Acosta cuando analiza la final del Torneo Pancho Camurria de selecciones juveniles. "Tuvo dos fases. Empezó dominando Gran Canaria y, al final, terminó imponiéndose Tenerife por 12-9. Pero lo más importante es que se vio un terrero lleno y todos disfrutamos del espectáculo".

Incluso en el momento más críticos del encuentro, cuando José Antonio Santana trabó una burra al vallero Jonay Palazón en la agarrada del minuto, y éste empezó a perder pie, el presidente afirma que no vio peligrar el resultado. "Tenía mucha confianza en mi gente. Creo que Palazón se recuperó muy bien de la caída que tuvo en la primera brega; y, luego, por una tremenda cadera, preciosa, de escuela, de las que hacen afición, dejó fuera de brega a uno de los dos puntales de Gran Canaria".

De Marcos Ledesma dice "cada vez que salió al terrero transmitió seguridad. No lo vimos nunca en peligro, y tumbando a la gente por dos o tres mañas diferentes."

Pero más que las actuaciones particulares, Marcos Pérez subraya como más importante el gran espectáculo que ofrecieron las dos selecciones. "Fue el clásico encuentro para mostrarlo a quienes no conocen nuestro deporte".

El presidente es conciente de lo mal acostumbrada que está la afición. Está habituada a ganar el Torneo Pancho Camurria de selecciones juveniles, que patrocina CajaCanarias. El último fue el noveno consecutivo. A pesar del optimismo, Marcos Pérez reconoce que los equipos tienen dificultadas para completar las plantillas en Categoría Infantil. Los chicos de esta edad serán dentro de tres años juveniles, y más pronto que tarde se dejará sentir la crisis. "Estamos preocupados por estas carencias, pero ya estamos trabajando, con el apoyo del Cabildo, en un nuevo proyecto para intentar recuperarnos. Mientras tanto, con la gente que aún nos queda, podemos continuar haciendo un gran papel".

La selección de Gran Canaria plantó cara. El combinado de la Isla Redonda preparó la final con esmero. Durante un mes, el grupo trabajó junto. Entrenó en el terrero de la presa convencido de que podía acabar con el ciclo de hegemonía tinerfeña. Y durante gran parte de la final fue así. Las primeras sillas tuvieron color visitante. Rayco Díaz no tuvo su día y Miguel Pérez tampoco. Marcos Ledesma entusiasmó a la afición e insufló ánimo a sus compañeros.