Jornada Deportiva

Mejor un mal arreglo


11/nov/02 15:26 PM
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MARIONI SE VA ARRASTRADO por la fuerza de la razón. Sale en calidad de cedido, pero sale, porque es la única manera de que se ponga a jugar. Esa es una condición imprescindible en su jeroglífico de posibilidades de futuro, que tiene muy mala pinta

Marioni se va porque quiere hacerlo y porque debe volver a jugar. No tiene sentido emplear el año en discutir sobre las cuentas del contrato si no está jugando, porque un futbolista que no ejerce se bloquea. En la hipótesis de que Marioni terminara por echar un pulso serio al Tenerife, podría acabar sacando adelante la integridad de lo que está estipulado en su contrato para las dos próximas temporadas, pero a cambio debería pensar en la retirada, porque ese buen pleito le puede costar una larga inactividad. Irse a América y jugar ya mismo supone arriesgarse a un mal arreglo, pero le garantiza la capacidad de seguir generando recursos económicos, porque se mantendrá en forma y con todas las capacidades en condiciones de competir al mejor nivel.

El argentino deja el Tenerife sin sensación de agobio. Irá cedido y, mientras se va soltando, los clubes arreglarán las condiciones de un eventual traspaso que ponga fin a esta rocambolesca historia. Dicen que en el término medio está la virtud, pero en este tipo de desencuentros el término medio se termina cobrando un precio que hay que pagar.