Jornada Deportiva

Jordi marcó en el 86 y el Zaragoza ya está a un paso

El Almería llevaba cinco semanas sin conocer la derrota y demostró en La Romareda que es un equipo difícil de batir. De hecho, sólo encajó mediante una pena máxima. Los maños ya están a un punto del tercero.
11/nov/02 15:26 PM
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1 Zaragoza

Laínez; Ferrón, Paco, Rebosio, Toledo; Soriano, Aragón, Galletti (Cani, min.46), Corona (Juanele, min.63), Martín Vellisca (David Pirri, min.72); y Yordi.

0 Almería

Barbero; Ortega, Olivares, Cervían, José Angel; Sorribas, Esteban (Armindo, min.79), Ramos, Francisco, Juanlu (Honorio, min.88); y Javi Peña (Juán Jesús, min.57).

Árbitro:

Herráez Prieto, del Comité Catalán. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Yordi y Toledo y a los visitantes José Ángel, Sorribas, Cervían y Olivares.

Gol:

1-0. min.86: Yordi, de penalty.

Incidencias:

Partido disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza, ante unos 23.000 espectadores. El Zaragoza se acerca a la cabeza de clasificación después de conseguir su cuarta victoria de manera consecutiva.

EFE, Zaragoza

Cuando el partido caminaba hacia un rácano empate sin goles, un penalty cometido sobre el canterano Cani fue transformado por Yordi, que le dio el triunfo a su equipo aunque la fortuna estuvo de lado zaragocista en la prolongación ya que el brasileño Armindo estrelló un balón en el larguero cuando ya agonizaba el tiempo.

El Real Zaragoza realizó un mal encuentro, pero tuvo la virtud de saberlo sacar adelante ante un rival que no era un conjunto especialmente aguerrido, duro ni presionante y que además se mostró muy inofensivo en ataque.

El primer periodo fue un canto al aburrimiento para la afición de La Romareda, que tras los triunfos consecutivos de su equipo fuera de su estadio, en Getafe y Las Palmas, y especialmente tras el buen juego en terreno insular, esperaba mucho más del conjunto aragonés.

Además, el juego estuvo muy trabado por las numerosas faltas que se produjeron, lo que impidió que hubiera ritmo, y muchas de las posibles oportunidades fueron en jugadas a balón parado, aunque las zagas de ambos conjuntos estuvieron firmes y no hubo opciones realmente claras de gol.

Tras el descanso el Zaragoza puso más amor propio y empuje, pero no sacó a relucir su teórica superioridad y el partido discurrió por los mismos caminos que en la primera.

Conforme avanzó el encuentro el conjunto de Paco Flores comenzó a sentir la ansiedad por lograr la victoria y las imprecisiones se hicieron más patentes ante un Almería que, si bien apenas se acercó por los dominios de Laínez, tampoco pasó demasiados agobios defensivos. Cuando parecía que el resultado inicial sería el definitivo, un penalty de la zaga visitante acabó con la racha visitante de cinco encuentros invicto.