Jornada Deportiva

Ignacio Marrero, destituido como entrenador del Atlético Granadilla

El técnico no le perdona a la junta directiva que lo dejaran "hacer el ridículo ante unos futbolistas que sabían de antemano que no iba a seguir dirigiendo al equipo". Su puesto en el banquillo lo ocupará, de manera momentánea, Alfonso Donate.
10/ene/03 10:48 AM
Edición impresa

JOSÉ BARROSO, S/C de Tenerife

Ignacio Marrero fue cesado como entrenador del Atlético Granadilla, de Categoría Preferente, tras el encuentro que su equipo disputó en el municipal de La Salud frente al Tenerife B (5-1), correspondiente a los octavos de final de la Copa Heliodoro Rodríguez López.

El técnico cumplía su tercera campaña en el conjunto sureño. Su paso por el Atlético Granadilla ha sido excelente, pues al sexto puesto conseguido en su primer año y tras quedar a las puertas de disputar la fase de ascenso la pasada temporada, quedó en tercera posición, en la presente se encontraba su equipo a diez puntos del segundo clasificado, aunque con un partido menos.

Ignacio Marrero comentó que "al finalizar el partido el presidente y tres directivos querían citarme para hablar conmigo en Granadilla, pero como sabía que no era para nada bueno les comenté que lo que tenían que decirme que no esperaran al día siguiente y fue cuando me comunicaron que estaba cesado desde el martes, por lo que me enfadé".

"Les dije que por qué no me habían llamado para darme la noticia y esperaron al término del partido de Copa, y la respuesta fue que querían hacer las cosas bien. El motivo dicen que es porque entendían que el equipo necesitaba un cambio, que era mejor echar a uno que a media plantilla y que sabían que habían jugadores que no estaban de acuerdo conmigo. Les comenté que si pensaban eso que hicieran lo que creyeran conveniente porque no iba a presentar la dimisión, pues teníamos dos partidos en casa, más otro suspendido, que si los ganábamos nos situábamos en la zona alta de la clasificación y, por tanto, no veía motivo alguno para marcharme", añadió el ex técnico.

"Todo se ha unido"

Preguntado por si existía alguna presión por parte del alcalde por aquella famosa y nefasta frase que pronunció en la que decía que no iba a dar dinero para fichar a dos "matados" de Santa Cruz, dijo que "no creo que sea por eso. Más bien pienso que es por algunos aficionados que aportan dinero al club y que no están contentos conmigo, aunque pienso que todo se ha unido".

"La directiva creo que pensó que tras el tercer puesto de la pasada campaña este año sería el del ascenso, pero esta Liga no es tan fácil como algunos quieren verla. Además, falta mucha competición, se han puesto nerviosos y no han tenido paciencia porque quedan muchos puntos por disputarse. La campaña pasada por estas fechas teníamos tan sólo cuatro puntos más", subrayó Marrero.

En cuanto a su relación con la plantilla, Ignacio Marrero manifestó que "pensaba que era buena, pero según la directiva el cincuenta por ciento de la misma no está conmigo. Si soy sincero, tengo que decir que lo he notado, pero pensé que no era en mi contra, sino con los jugadores de fuera. No veía jugar al equipo en conjunto como la pasada campaña y si después de lo que dijo el presidente uno empieza a refrescar la memoria sacas muchas conclusiones. Hay un dicho que dice: piensa mal y acertarás. Pues se hizo bueno".

Por último, Ignacio Marrero concluyó diciendo que "no tengo nada que reprocharle a la junta directiva. Han sido dos años y medio muy buenos y que, probablemente, hubiera sido mucho mejor no haberme dejado dirigir el partido frente al Tenerife B, pues si tenía la decisión tomada, lo mejor era que no me dejaran hacer el ridículo ante unos futbolistas que ya sabían que no iba a continuar en el club. Lo que me da pena es que no me hayan dejado terminar el trabajo que inicié hace tres temporadas. Le deseo lo mejor al Atlético Granadilla y que logre los mayores éxitos posibles con el nuevo entrenador que me sustituya".

"Había perdido los papeles"

El presidente del Atlético Granadilla, Fernando Villalba, comentó sobre el cese de Ignacio Marrero que "el entrenador estaba cesado prácticamente desde el martes, pero se optó por comunicárselo al final del partido de Copa. Pensamos que Marrero había perdido un poco los papeles en cuanto a la plantilla se refiere. Había división en la misma, futbolistas que hacían lo que querían y se estaba perdiendo un tanto la disciplina, a lo que había que poner freno. En ningún momento fue cesado por los resultados, ya que pensamos que el equipo estaba en una línea buena. Además, había cosas que no se entendían muy bien. Por ejemplo, en el último partido contra el Marino sacó a un delantero y a un centrocampista del terreno de juego para poner en liza a dos defensas centrales de delanteros. Por el momento, será Alfonso Donate el que se haga cargo de dirigir al equipo. Marrero vendrá mañana (hoy) para despedirse de la plantilla e intentar llegar a un acuerdo para el finiquito. La idea es buscar a un entrenador con carácter, que acabe con los grupitos, ponga disciplina y meta por vereda a la plantilla".