Jornada Deportiva

Gil rectifica y pide perdón a los insultados

El presidente del Atlético de Madrid frenó ayer la marcha del técnico Luis Aragonés, que estaba decidido a abandonar el banquillo del equipo madrileño, pero continuará previsiblemente hasta el final de la temporada.
10/ene/03 10:48 AM
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AMADOR GÓMEZ, Madrid

La tensa situación que vive el Atlético de Madrid podría dar de nuevo un vuelco en el caso de que presidente abra otra polémica o los resultados no acompañen al equipo.

Tras reunirse con Luis Aragonés y Paulo Futre en su chalet de La Moraleja, Gil rectificó ante el entrenador y el director deportivo y pidió públicamente perdón a Otero, Santi y Carreras. "El Atlético está por encima de todo y pido perdón a los chicos, porque todos tenemos que estar unidos para el próximo partido contra el Deportivo", aseguró Gil tras la cumbre celebrada en casa del presidente rojiblanco en la que confirmó la continuidad del técnico.

"Luis nunca ha estado cuestionado", llegó a comentar Gil, desmintiendo que el Atlético haya negociado con Bernd Schuster a espaldas del Sabio de Hortaleza. "Lo de negociar con otro entrenador es una pera mental. Quieren un enfrentamiento de Luis conmigo, pero no lo van a conseguir", señaló el presidente rojiblanco en referencia a algunos periodistas y denunciando "inventos" e "intoxicaciones interesadas".

Aunque Gil asegura que tiene "un feeling especial con Luis, el dueño del Atlético tuvo que plegarse a las exigencias del entrenador y debió insistir en las disculpas a Otero, Santi y Carreras, además de no poder desmentir que el técnico le dijo que o rectificaba o no aguantaba más en el club. "Que la gente piense si quiere que me he bajado los pantalones, pero el Atlético está por encima de todo", insistió Gil cuando Luis y Futre ya habían abandonado su domicilio.

"Rectificar es humano y me he dado cuenta de que por excesivo amor a unos colores puedes hacer daño a alguien que no se lo merece, en este casos a los tres chicos (Otero, Santi y Carreras), cuyos nombres no saqué yo, sino José Ramón de la Morena (periodista)", se justificó Gil después de destapar la caja de los truenos como consecuencia de la derrota del Atlético en Villarreal. "En mi ánimo no estaba hacer daño a alguien que no se lo merece, y menos a Santi, porque lo conozco desde hace mucho tiempo y se ha portado muy bien con nosotros", aseguró.

Luis y Futre recriminaron a Gil sus duros ataques a los jugadores y especialmente a los tres señalados, aunque el presidente aclaró que "en la reunión no se trataba de ver quién chilla más o menos. Ya somos mayorcitos y cada uno sabemos dónde podemos equivocarnos o no, y en un momento dado me calenté y mi marcapasos estaba entonces a 180 por minuto".

REACCIONES

Silencio de Luis y de Paulo Futre

Luis Aragonés, que salió de casa de Gil con gesto muy serio y cansado, no tenía sin embargo ganas de hablar y emplazó a los periodistas a una rueda de prensa que ofrecerá mañana viernes. "El primero que debe hablar es el presidente, y después yo y Futre. Hoy hablará el presidente y mañana lo haré yo después del entrenamiento", se limitó a comentar el entrenador rojiblanco, que no pudo dormir en toda la noche tras el regreso de Jerez. "Es normal que esté cansado, pero no estoy defraudado", aseguró. Tampoco Futre quiso dar explicaciones. "El presidente va a hablar y yo lo haré mañana o pasado. Todo está bien. Ahora no es prudente hablar. Lo haré en rueda de prensa", señaló.