Jornada Deportiva

Jonay Palazón ha pasado un fin de semana para olvidar

En la noche del viernes se lesionó en Las Canteras. Disputaba la tercera brega con Soliño cuando éste le trabó una burra. Cuando caía sintió un crujido en la rodilla. Fue a un servicio de urgencias y hoy vuelve a consulta.
14/abr/03 11:10 AM
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JORNADA, S/C de Tenerife

Jonay Palazón ha pasado un fin de semana para olvidar. Desde la noche del viernes guarda reposo en su domicilio. Tiene inmovilizada la rodilla derecha y esta tarde acude a la consulta de Ceremede. Se lesionó en la lucha que enfrentó al Unión Canteras Cristalerías Marrero y al Rosario Promotora Cáceres y Barbuzano.

Agarraba la tercera brega con Salvador Pérez Soliño y éste le trabó una burra. Palazón perdió el equilibrio y cuando caía sintió un crujido que, incluso, alarmó al propio Soliño. "Fue impresionante", recuerda con preocupación Jonay. Después del encuentro fue trasladado al servicio de urgencias del Hospital Universitario de Canarias "Con los problemas que hay con la Gabinete Preventivo de Medicina Deportiva (GMD), fui directamente al hospital", explica el juvenil vallero.

Le hicieron radiografías y le diagnosticaron un esguince. Le vendaron la pierna desde el gemelo hasta medio muslo y lo enviaron a casa. La inmovilización es absoluta y conlleva ausencia de apoyos para andar. Ya en casa, comenzó a sentir bastante dolor. "Desde que me enfrié me molestaba y creo que la rodilla la tengo bastante inflamada", advierte.

Los instantes después de la lesión fueron de confusos y agitados. Con la perspectiva que aportan casi 72 horas, Palazón recuerda ahora el comportamiento altruista, preocupado y desinteresado de Diego Armas y Salvador Pérez Soliño, luchadores del Unión Canteras. "Me quedé mal. No podía ni bañarme. Y Diego me ayudó. Tanto él, como Salvador se portaron como lo que son: unos auténticos deportistas y caballeros. Se lo agradezco, igual que todas las llamadas que he recibido estos días interesándose por mi estado. Se ha preocupado mucha gente y de todos lados", subraya el joven luchador, que ha vivido los peores días de su brillante carrera deportiva. Detrás de los éxitos también hay lágrimas y dolor. Y de qué manera lo ha experimentado. Reconoce que aún está fastidiado, pero es consciente de que las lesiones forman parte del riesgo que corren los luchadores.

Ahora, el primer paso es conocer el alcance real de la lesión. Y, como otros muchos luchadores, tiene fe y total confianza en José Luis, médico del centro Ceremede. Después ya habrá tiempo para marcar plazos de recuperación, pautas de rehabilitación y la añorada reaparición.

En realidad, Jonay da muestras de madurez, a pesar de su juventud y de que carece de experiencias similares. Es la primera lesión de cierta gravedad que padece. Sabe que se trata de un revés, del que no se va a resentir su gran proyección.