Jornada Deportiva

Ángel González García (Jalisco)


11/jun/03 11:30 AM
Edición impresa

EL PASADO sábado, día 7, recibió santa sepultura en La Orotava a los 69 años, Ángel González García, más conocido por el popular Jalisco, que deja un vacío difícil de cubrir en el deporte orotavense. Porque Jalisco, sin lugar a dudas, fue el mejor deportista de la Villa, por su servicio, generosidad y entusiasmo como colaborador de la mayoría de las entidades deportivas, repartiendo carteles, apoyando y animando en los distintos encuentros, aunque en ocasiones demasiado forofo y exaltado, pero nunca violento. Gritaba más que hacía, porque nunca hizo nada grave; jamás pidió nada por sus servicios; se sentía feliz sabiendo que tenía entrada libre en todas las canchas del Valle. Fue ganador nato; tiene una anécdota muy singular relacionada con el baloncesto: cuando se jugaba en la cancha de Franchy Alfaro, al finalizar un encuentro, echó mano de una soga para ahorcar al árbitro. Lógicamente, no paso de la curiosa anécdota, pero sí es cierto que sus grandes enemigos desde su punto de vista fueron siempre los árbitros de cualquier especialidad, a los que culpaba de las derrotas de los equipos orotavenses. Éstos, cuando les oían en Los Cuartos, o le hacían algún gesto, o se reían desde la cancha, con lo cual Jalisco se enfadaba mucho más. Sin embargo, finalizados los encuentros, compartía con casi la mayoría en la cantina, porque todos eran amigos de este especial personaje villero.

Ir en contra de su U.D. Orotava o del Real Madrid era sacarlo de sus casillas. Jamás faltó a la cita cada semana, para colaborar con los clubes, para animar siempre y sentir de verdad los colores de todos y cada uno de los equipos de La Orotava. Pero aparte del deporte, Jalisco también tenía excepcionales valores, como el de practicar una religiosidad con total respeto y devoción. Pertenecía a varias hermandades y cofradías a las que nunca faltó; acompañó siempre que pudo a cuantas personas conocía cuando algunas fallecían.

Con todas estas cosas, y algunas otras que se quedarán de momento en el olvido, no tiene nada de extraño que la parroquia de La Concepción estuviera casi llena de amigos y simpatizantes, desde el alcalde hasta deportistas y entidades, incluidos sus grandes amigos de la Murga Los Virgueritos. Se dice que quien siembra bien recoge bien, algo así ha pasado con Jalisco, del que el párroco en la homilía destacó sobremanera las dotes de servicio, generosidad y entrega de un hombre sencillo en una sociedad marcada por el egoísmo, y donde a muchos nos saltaron las lágrimas y se nos hizo un nudo en la garganta porque un hombre de a pié, sin ambiciones de ningún tipo, querido por todos, nos deja la gran lección de saber dar y compartir a cambio de nada.

Jalisco ha pasado a mejor vida, dejando un grato y bonito recuerdo; seguro que el Todopoderoso ya le tiene como animador en la gran cancha del amor, junto a cuantos tienen la suerte de gozar de la presencia y cercanía del Padre. Jalisco, querido amigo, queda tu recuerdo para siempre.

Descanse en paz.