Jornada Deportiva

Temporada REÑIDA

Este año se batió el récord de partidos y de confrontaciones. La afición gallística aumenta en todas las Islas, y el partido de Garachico prevé su reaparición para la temporada 2004. Francisco Acosta volvió a ser el mejor gallero de Canarias, con una cuida siempre excelente en la gallera de Arrecife.
M.P. CORRALES, S/C de Tfe.
11/jun/03 11:30 AM
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M.P. CORRALES, S/C de Tfe.

La Palma

Acabó otra temporada de gallos, que destacó por la aparición de nuevas galleras, como la del Volcán en Lanzarote y la del Paso en La Palma. La afición aumenta también en Gran Canaria, Fuerteventura y El Hierro, mientras que en Tenerife Antonio Miguel proyecta reabrir la gallera de Garachico para dentro de dos temporadas.

El gallero de la temporada volvió a ser Francisco Acosta, ya que en la competición más importante de Canarias, que es la lanzaroteña, doblegó de nuevo al partido de Teguise y al ya curtido Florencio Hernández. Hoy por hoy, nadie puede con Francisco Acosta. Su cuida es siempre muy fina y regular, cuenta con la confianza de los mejores casteadores y encima tuvo como ayudante nada menos que a Francisco Falcón, que es un gallero de primera línea.

En Tenerife, Marcos Melián barrió al partido del Norte, al que llegó a llevar 23 riñas, pero discrepancias con su partido hicieron que no acabara la temporada. Hay pocos galleros como él en Canarias: serio, experto y competente. Su ausencia en el Campeonato no deja una buena imagen de su partido. El Norte falló con sus cuidadores venezolanos, pero se rehízo con José Pérez, quien en el tramo final de la temporada le había cogido el tranquillo al partido. Un poco más de experiencia y podemos tener un excelente profesional. Por Güímar, Joel Bethencourt confirmó sus dotes. Es un gallero muy completo, está ya plenamente integrado a la cuida canaria, lleva sus gallos siempre muy bien y sólo le falta para ser irreprochable evitar ciertas arrogancias sobre la valla, que son innecesarias y no le ayudan nada. No lo decimos con afán polémico, sino al contrario: como crítica constructiva que procede de nuestra simpatía y admiración hacia la finura de sus cualidades gallísticas.

Güímar tuvo en Agustín Delgado, Chicho y Mederos y Cirilo Trujillo sus casteadores más destacados, siendo el primero el mejor del Campeonato de Canarias, por mucho que se le regateara el Trofeo que le correspondía. En La Espuela vimos grandes ejemplares de Vicente Sosa, Alfredo Martín, Rivero Mendoza, Alonso Lecuona, Francisco Acosta, Santos Bonnet y Manolín Gómez. Y en el Norte de la Peña El Rincón, Fuentes Tabares, Palmerito II, Manuel Espejo, Salvador Dorta, Acevedo Reyes, Álvaro González, Pérez Ascanio y Rogelio Galván. Un casteador clásico de la isla, Juan Díaz, peleó este año en Lanzarote, donde hizo un muy buen papel con Arrecife. En el Campeonato pudimos verle un magnífico colorado de 1 riña.

En Gran Canaria, el maestro Adolfo Santana ("El Pichón"), tras una temporada muy igualada, se despegó en las últimas jornadas, a raíz de un capote rabón, imponiéndose a Antonio Hernández ("El Dandi") rotundamente.

Telde y Arucas lograron el XVII Campeonato de Canarias, con méritos repartidos. Arucas tuvo en los Sres. Ramírez a sus casteadores de excepción. 23 veces pelearon sus gallos obteniendo la asombrosa cifra de 25 puntos, y llegando a tener 29. Pero hubo también buenos ejemplares de Quico Pérez, la Peña El Colmillazo, Carlos Llarena, Hernández, Santana y Rosales y Pérez Vidal. Por Telde, José Luis Martín volvió a ser el mejor casteador, confirmándolo en La Palma, donde se llevó el premio del Campeonato de Casteadores y donde presentó dos finos giros en el Campeonato de Canarias. Los Palmeros, Domingo Díaz, Antonio Hernández, los Dos Amigos y Eduardo-Finca García y Mesa merecen también destacarse.

En La Palma, Argual, con Alonso Plasencia, sigue sin contendiente a su altura, aunque fue bienvenido el torneo triangular con El Paso, cuidado por el veterano maestro Arnoldo Acosta. Eustaquio Acosta y Pérez y García destacaron por Argual y la Peña El Paso y Francisco Lorenzo por El Paso.

Tazacorte confirmó a Samuel Mateos como un valor ya importante de la cuida canaria, mientras que Los Llanos, con otro de los grandes galleros del Archipiélago, Antonio Hernández ("El Rebotallo"), ha perdido aliento con respecto a tiempos cercanos. En Los Llanos podríamos destacar los casteos de Carlos Manis y Miguel Lorenzo, y en Tazacorte los de Lope Acosta y la Peña La Lucha.

La contrata más reñida de la temporada en toda Canarias opuso la juventud de William Rodríguez a la veteranía de Roberto Hernández. La Guerra iba dominando, pero la Nueva logró superarla en el tercio último de la temporada, ganando por 3 riñas, que fueron las tres últimas de una final espectacular. Por la Nueva destacaremos los casteos de Canijo Canijo y Crispín Rodríguez, y por la Guerra los de Francisco García y Cabrera y Hernández.

Completan este rico panorama las galleras de La Libertad y el Norte en La Palma, de La Villa en El Hierro y de Gáldar-Tafira en Gran Canaria. Nombraremos también los gallos de Jesús Ojeda, este año mayoritariamente en El Volcán, y al gran Antonio Bolaños, tal vez el mejor aficionado de toda Canarias, y que organiza este fin de semana en la gallera galdense un campeonato de pollos que tendrá una importante participación tinerfeña y del que esperamos informar a nuestros lectores en la que será la última crónica de la temporada