Jornada Deportiva

Una jornada de transición para los favoritos

El danés Jakob Piil, del CSC, se adjudicó la décima etapa, tras superar en el duelo final al italiano Fabio Sacchi. El Tour del Centenario disfrutará hoy de su primer día de descanso.
COLPISA, Marsella (Francia)
16/jul/03 11:40 AM
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COLPISA, Marsella (Francia)

El danés Jakob Piil, del CSC, se adjudicó la décima etapa del Tour de Francia disputada entre Gap y Marsella, de 219,5 kilómetros tras superar en un duelo final al italiano Fabio Sacchi, mientras que el pelotón adelantaba la jornada de descanso con un retraso en meta de 21 minutos y 24 segundos.

Piil, un veterano rodador de 30 años, logró la victoria de su vida en la tercera participación en el Tour, y lo hizo aplicando la ambición, el atrevimiento y la experiencia, ante un hombre rápido como Sacchi, con quien compartió una escapada de 20 kilómetros tras despegarse de otros 7 compañeros de aventura, donde iban dos españoles, Chente García Acosta y José Enrique Gutiérrez.

El corredor del CSC invirtió un tiempo de 5h.09.32 en un recorrido en el que se recuperaba el llano después de las tres etapas alpinas y bajo un sol de justicia. Pudo firmar una escapada que nació en el km 16, cuando aún bostezaba más de uno. El pelotón, en día de cicloturismo y reflexión llegó a 21.24 minutos, con Armstrong de amarillo y el susto aún metido en el cuerpo.

Piil y Sacchi fueron los únicos que arriesgaron para ganar y decidieron jugar sus bazas ante la mirada de otros 6 corredores que mientras se ponían de acuerdo se les iba el tren. Los dos firmaron un pacto de relevos hasta que faltaran 1500 metros.

En ese punto se dieron la mano y se buscaron la vida cada uno por su lado. Arrancó primero Sacchi, pero no por madrugar más le acompañó la suerte. El danés fue más listo y rápido en el momento justo. Reconoció que no entendió nada de lo que le dijo el italiano cuando acabó el trabajo común.

A 48 segundos se presentó el holandés del Rabobank De Groot y a 2.07 los otros representantes que se escaparon en el kilómetro 16, con Chente incluido. El navarro atacó lejos de meta, sin fortuna, lo mismo que Gutiérrez, quien no pudo sacar tajada de una escapada de 30 kilómetros. Llegó fundido por el esfuerzo, a 5 minutos y alejado de sus antiguos compañeros de fuga.

La general no admitió cambios de ningún tipo. Armstrong se paseó de amarillo en espera de las próximas citas importantes, la contrarreloj del viernes y el paso de los Pirineos a partir del sábado. El pelotón echó de menos a Beloki, quien llegó a Vitoria. Mayo sigue siendo el primer español, tercero a 1.02, con el kazako Vinokurov en la segunda plaza a 21 segundos.

La jornada más que de transición fue de reposo para los favoritos en sus distintas clasificaciones. El pelotón lo tuvo claro desde el principio para dar barra libre de escapadas. El récord de retraso se bordeó cuando los escapados estaban a 24.50 en el kilómetro 153. Los US Postal mandaban en cabeza y los demás, encantados, se dejaban llevar.

Las principales dificultades del día no fueron las dos pequeñas cotas de cuarta categoría. En tal caso lo fueron la sentada de los manifestantes que cortaron la carretera dos minutos para pedir la libertad del líder antiglobalización José Bové y la imprudencia de un joven seguidor que tiró al suelo al español López de Munain.

A partir de ahí dejaron que pasaran los kilómetros bajo el tórrido sol camino de Marsella. La historia no iba con ellos y las piernas duelen después del paso por los Alpes.

El Tour descansa hoy después de la etapa de Marsella y antes de afrontar dos puntos clave en la edición del Centenario, la contrarreloj de 47 de Cap Decouverte y las etapas pirenaicas, de donde saldrá la selección definitiva de candidatos al triunfo final.

El danés Jakob Piil, ganador de la décima etapa del Tour disputada entre Gap y Marsella, dijo que su victoria se debió a la experiencia adquirida en las escapadas de los años anteriores, por lo que hoy "no podía fallar".

"Llevaba dos años detrás de un día tan feliz como éste, pero la suerte no me acompañó en los momentos decisivos. Pero aprendí mucho sobre cómo plantear los ataques al final y no podía fallar de nuevo. Dejé que llevara la iniciativa Sacchi para salir desde atrás y ganarle", explicó el corredor del CSC.

"Me dio la mano, sí, pero no sé lo que me dijo porque no sé nada de italiano", señaló Piil, un corredor con experiencia.