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EL CHASNERO JOSÉ MANUEL PITTI

El Plan Viktorretxe


8/nov/03 12:34 PM
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El Plan Viktorretxe, que -a diferencia- es absolutamente respetuoso con el orden constitucional, ya está presentado en sociedad; lo que se ha hecho en el ambiente más absolutamente solemne, tal que si Julio Luis Movistar hubiera seducido y enamorado a la Hembra del Tiempo, Babangida creo que se llama.

El Plan Viktorretxe, que -a diferencia- no tiene un afán disgregador o separatista, es la primera respuesta para quienes advertían, velocísimos ellos, que el perezascanismo carecía de sustancia ideológica y -contra una cascada de deudas y pufos- plan de esmoche.

Se puede criticar el Plan, claro, pero es indiscutible que ya lo hay, lo que equivale a deducir que -a partir de ahora- el debate no puede girar en torno a su inexistencia. Hasta ahora, el Plan no había sido diseñado, sencillamente por que el equipo médico del Callejón estaba ocupado en la intervención quirúrgica del enfermo; a corazón abierto, por cierto.

Habría sido desagradable, impropio e irreverente diseñar un plan para un muerto; caro también, porque -ahí más atrás- mi amigo Cheche Dorta me dijo en "InterSur Radio" que, por todos los conceptos, un entierro ya no vale menos de trescientas mil pesetas; por lo que dejaré de fumar, inmediatamente, o bien hablaré con el lehendakari para ver de montar una funeraria en el nuevo Parque Empresarial. No quiero ser tétrico ni luctuoso, pero advierto que he patentado una caja estupenda con aire acondicionado, y, para supuesto de colisión contra el infierno, airbag. El Plan Viktorretxe, en fin, da vida al club y representa un ahorro inicial de trescientos trompos.

El Plan Viktorretxe, que tasa los terrenos de la Ciudad Deportiva en más de 10 mil millones de la antiguas pesetas, destapa también cuán enormemente despistado andaba ya el patrón JP, quien -después de inventariar- embaló todo, y, por no apuntar las cosas, debió olvidarse algo. El Plan Viktorretxe, en fin, se fundamenta en el patrimonio obtenido por los generosos obsequios del Ayuntamiento de La Laguna, Cabildo Insular de Tenerife y Cajacanarias; lo que escribo antes de que alguien aproveche alguna presencia mía en la bodega del nuevo Parque Empresarial para convencerme de que el patrón JP y Añaterve estuvieron día y noche dando pico y pala en Geneto.

El Plan Viktorretxe es la leche, valga la resonancia, y, a partir de la lección de pasada experiencia, ahora espero que la succionen con orden y racionalidad para evitar una nueva explosión demográfica de focas en la Isla.

EL CHASNERO JOSÉ MANUEL PITTI