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Irureta pierde a Mauro Silva


EFE, A Coruña
9/dic/03 12:57 PM
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EFE, A Coruña

El Deportivo de La Coruña viajará hoy a Eindhoven para enfrentarse mañana al PSV en el decisivo encuentro de la primera fase de la Liga de Campeones, en el que se juega el pase a octavos de final, sin el brasileño Mauro Silva, que se perderá el partido por un pinchazo en el gemelo interno de la pierna derecha.

El centrocampista blanquiazul tendrá que estar en reposo entre 24 y 48 horas y, posteriormente, será sometido a unas pruebas para determinar el diagnóstico definitivo, comentó ayer el doctor César Cobián.

Asimismo, el jefe de los servicios médicos del Deportivo dijo que el interior derecho Víctor Sánchez sufre una sobrecarga en el muslo, pero está en condiciones de jugar.

El equipo coruñés se ejercitó ayer en las las instalaciones deportivas de Abegondo, donde inició la preparación del trascendental encuentro. Al término de la sesión, el entrenador, Javier Irureta, declaró que lograr la clasificación será "complicado" porque el PSV tiene es buen equipo que en las dos últimas jornadas de su Liga goleó 0-4 y 7-0. Además, indicó que cree que "la actitud va a ser la misma contra nosotros" y que saldrán a buscar el gol.

El brasileño Vitor Borba, Rivaldo, ha pasado de ser considerado el mejor jugador del mundo, en 1999, a ser elegido por los aficionados italianos como el peor futbolista, tan sólo cuatro años después.

Junto al "Balón de Oro", conquistado en 1999, el ex barcelonista podrá colocar ahora el honorífico "Cuba de Basura de Oro" con el que los aficionados que participaron en una encuesta hecha por la radio estatal italiana RAI le han obsequiado. El escarnio es mayor por cuanto Rivaldo aventajó en la votación a Al-Saadi Gaddafi, hijo del líder libio Muammar el Gaddafi, que sin llegar a debutar en un partido oficial con el Perugia afronta una dura sanción por dar positivo por norandrosterona.

Rivaldo se ha precipitado cuesta abajo en el Milán, que le fichó como una gran estrella robada al fútbol español y apenas le dio oportunidades. Nunca se sintió cómodo, relegado primero al banquillo y después a la grada, donde pudo comprobar con tristeza cómo el favor de la afición lo lograba un compatriota 10 años menor; Kaká.

Ahora, libre de su compromiso, oye cantos de sirena del Espanyol y, según su representante, del fútbol inglés.

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