Jornada Deportiva

¿Otra muerte anunciada?


9/dic/03 12:58 PM
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TRES MIL PERSONAS SE DESPEDÍAN ayer del ciclista José María Jiménez. ¿Dónde estaban todos cuando los necesitó? ¿Cuántos se esforzaron por apartarle del alcohol? ¿Quiénes reían sus disparates sin corregirlo?

Una muerte prematura casi anunciada. Igual sucedió con otros grandes deportistas que pasaron una juventud con excesiva fama, demasiado dinero, muchas sanguijuelas aprovechadas y muy pocos amigos de verdad.

"El Chaba" estaba ingresado en una clínica debido a una crisis depresiva fruto de sus excesos: "Sólo tengo pena y ganas de llorar", se lamentaba. Eusebio Unzué, director del equipo Banesto, dijo que "es una víctima más de lo que desgraciadamente es bastante habitual en nuestra sociedad. Llegó un momento que sólo dependía de su fuerza de voluntad".

Su destino ha sido cruel. Lo mismo que con otras estrellas que tocaron la cima: el también ciclista Ocaña y el boxeador Urtain se suicidaron. O como el púgil Poli Díaz, que dejó el éxito para enfangarse en la miseria. O los ex futbolistas Maradona y Julio Alberto, con graves problemas de drogodependencias.

Exprimieron la gloria y destrozaron sus vidas por culpa de unas cabezas locas con la venenosa ayuda de sanguijuelas disfrazadas de amistad. Descanse en paz y que su tragedia nos sirva de lección a todos.