Jornada Deportiva

Olimpio Romero recibió el último adiós de sus familiares y amigos

JORNADA, S/C de Tenerife
27/dic/06 20:45 PM
Edición impresa

Ayer por la mañana tuvo lugar el sepelio de Olimpio Romero Jorge, fallecido la noche del pasado domingo a los 76 años de edad. Decenas de familiares y amigos, muchos de ellos relacionados con el fútbol regional, y una representación del CD Tenerife le dieron ayer un emotivo último adiós.

Dentro de la dilatada trayectoria deportiva de Olimpio Romero sobresale su paso por el representativo insular, en el que trabajó como ayudante de los entrenadores García Verdugo, Fernando Cova y Manolo Sanchís a finales de la década de los setenta. Su oportunidad como primer técnico del equipo blanquiazul se produjo en la campaña 1978-79, a raíz de la destitución de Sanchís, que inició, sin mucha suerte, un proyecto encaminado a devolver al equipo a Segunda División A. De este modo, Olimpio pasó de ser una solución transitoria en el banquillo chicharrero a finalizar el ejercicio de manera digna y volver a dirigir al equipo el curso siguiente, consiguiendo un sexto y un tercer puesto en la tabla, respectivamente. El ascenso a la categoría de plata se le resistió por muy poco. Pero, al margen de los buenos resultados, Olimpio aportó otros valores al club, como la apuesta por muchos canteranos que acabaron triunfando en el ámbito nacional. Por ejemplo, el portero Manolo Domínguez, que acabó militando en el Español; el goleador Víctor Celso, que militó en la UD Las Palmas en Primera División; o Julio Durán y Román Miranda, que pasaron por el conjunto amarillo después de defender los colores del Atlético de Madrid.

Otro de sus descubrimientos, pero en una etapa anterior, fue el de Martín Marrero. El ex jugador del Tenerife y Las Palmas recibió la oportunidad de competir en el primer equipo blanquiazul cuando aún formaba parte de la plantilla juvenil. Martín no le decepcionó.

Antes de su estancia en el Tenerife, Romero había acumulado una rica trayectoria en múltiples clubes de la Isla, empezando por el Chamberí e incluyendo al juvenil Hispano, el Güímar, el Estrella, el Icodense, el Real Unión, el Toscal, el Lanzarote -en dos etapas-, la selección juvenil de Tenerife y los filiales del club blanquiazul. Luego, tras desvincularse del representativo en 1983 -terminó como ojeador y elaboró un informe sobre Maradona en un viaje a Argentina- siguió unido al deporte en otros conjuntos de la provincia, como el Tenisca, el Gomera, el Puerto Cruz, el Campana o Los Llanos, equipo al que preparó con 70 años. El equipo palmero supuso su despedida definitiva de los banquillos. No obstante, Olimpio continuó vinculado a dos de sus principales pasiones, el fútbol y el Tenerife, y lo hizo como comentarista de Radio Nacional y Cope. En esta última época recibió el Premio Leyenda Deportiva por parte de la Asociación de la Prensa Deportiva de Tenerife.

En la víspera de la Navidad se cerró una de las páginas más brillantes del fútbol canario. Su leyenda quedará para siempre.