La Laguna
MARÍA SOCORRO GARCÍA

Autoridad legal, moral y política


4/jul/02 14:12 PM
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HACE UNOS DÍAS los socialistas laguneros presentaron a los medios de comunicación la candidatura de Don Santiago Pérez García al Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna para las elecciones municipales de 2003. El candidato aseguró que el gobierno municipal tiene que estar presidido por una persona que no sólo tenga autoridad legal, sino también moral y política.

Por autoridad legal supongo que se refiere a la que otorgan la Constitución Española y las leyes vigentes, sobre todo las leyes electorales, y la que se deriva de las urnas, por lo que deducimos que por fin ha aceptado la autoridad legal que tiene la alcaldesa Doña Ana Oramas para gobernar el Ayuntamiento de La Laguna con mayoría absoluta en virtud de en un pacto de gobierno entre Coalición Canaria y el Partido Popular. Al permitirlo la Constitución y las leyes vigentes, y ser práctica habitual en la política española, gracias a la cual gobiernan y han gobernado alcaldes socialistas por toda España, como en Galicia, sin ser la lista más votada, y como ya ocurriera en La Laguna cuando el socialista Don José Segura fue alcalde sin ser la lista más votada en virtud de un pacto de gobierno con otras fuerzas políticas y en perjuicio de la lista más votada.

Con lo de autoridad moral no sé muy bien a lo que se refiere, pues moral y buenas costumbres se le presuponen a todo candidato, pues si no tuviera moral no creo que su partido le propusiera como candidato o le votara la gente. Lo de la moralidad es algo relativo que en todo caso habrá que demostrar en cada momento, sobre todo si alguien cree que otra persona no tiene moral o si cree que él tiene más moral que otro, y depende también de la moral que se exija para hacer algo, o si de lo que se habla es de la moral del Alcoyano. Quizá se refieran al comportamiento moral que han tenido estos últimos años en los plenos del Ayuntamiento, practicando una oposición política basada en la crispación y el insulto, convirtiendo la política en un espectáculo bochornoso jamás visto en Canarias. Tampoco creo que se quiera remontar a la época de la moral socialista de los gobiernos de corrupción de Felipe González (Filesa, Ave, Expo, GAL...), esos que acabaron con ministros y secretarios de Estado socialistas en la cárcel.

Por último, por autoridad política entiendo que es la que le otorga su propio partido, la autoridad dentro de su partido para aplicar un programa político concreto. Quizá se refiere a la autoridad política que Don Santiago Pérez ha estado aplicando en su propio partido en virtud del cargo de secretario insular que ostenta. Expedientando a todo aquel cargo público que discrepe con él, disolviendo agrupaciones locales y echando del partido a cualquiera que se atreva a llevarle la contraria, hundiendo y dividiendo a su partido en la Isla. De eso saben mucho sus militantes de Santa Cruz y de Taco-La Cuesta.

Cuando dice que Doña Ana Oramas está subordinada al presidente de Coalición Canaria, Don Paulino Rivero, como no podría ser de otra forma en un partido democrático, ¿es qué acaso él no está subordinado al presidente regional de su partido, Don Juan Carlos Alemán o a su secretario general, Sr. Rodríguez Zapatero? De ser así se explicarían los problemas de los socialistas canarios en Tenerife: la no subordinación de Don Santiago Pérez a Don Juan Carlos Alemán. Parece que es el Sr. Alemán el que está subordinado al Sr. Pérez, y así les va.

MARÍA SOCORRO GARCÍA