La Laguna

Los escolares se familiarizan con el medio marino en unos talleres prácticos

El Centro Cultural Manuel Ramos, en La Punta, acoge hasta el día 9 de mayo una serie de experiencias lúdicas, con la denominación de "La Mar Salada", en las que los niños se divierten y aprenden.
EL DÍA, La Laguna
30/abr/03 14:24 PM
Edición impresa

Hasta finales de la próxima semana, más de un millar de escolares de todo el municipio lagunero de los niveles de Primaria y Secundaria participarán en el proyecto de talleres de educación ambiental "La Mar Salada", dedicado al medio marino y ubicado en el Centro Sociocultural Manuel Ramos de Punta del Hidalgo.

En la mañana de ayer tuvo lugar el acto inaugural, en el que estuvo presente la concejal de Medio Ambiente, Carmen Rosa Marrero, cuya área organiza dicho proyecto junto con el Cabildo insular, a través del Plan Insular de Educación Ambiental. Además, se ha contado con la colaboración de la asociación de vecinos Aguacada.

"La Mar Salada" recibirá, los días lectivos hasta el próximo día 9, la visita de alumnos de todo el municipio, en horario de 9:00 a 13:00 horas. El principal objetivo de este proyecto, realizado por el colectivo ARCA, es acercar a los chavales al conocimiento del medio marino, sus habitantes, los riesgos de contaminación y la importancia de conservarlo. Los encargados de disfrutar de los talleres fueron los alumnos de los cursos de 3º, 4º y 5º de Primaria de Punta del Hidalgo, si bien en los próximos días lo harán escolares de todo el término municipal.

Carmen Rosa Marrero resaltó la importancia de este tipo de actividades, "mediante juegos y metodologías menos rígidas, que los chicos acogen muy bien y a las que sacan auténtico partido educativo". Además, la edil señaló que "el tema de esta actividad educativa es vital para nuestras islas, en las que la protección del medio marino y su biodiversidad es esencial".

Entre los múltiples talleres propuestos, figura uno en el que se explican las consecuencias ocasionadas por vertidos de petróleo o piche, mediante experimentos prácticos, y se propone un espacio de reflexión sobre este riesgo en Canarias; en otro, los niños utilizan conchas, sogas y elementos arrojados por el mar para hacer juguetes o disfraces; en otro, conocen la morfología y fisiología de los moluscos y aprenden a cocinar mejillones.