La Laguna

Contra la sordera política


17/nov/03 14:32 PM
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QUE TENERIFE atraviesa momentos difíciles es algo que muchos sabemos y venimos diciendo desde hace ya algún tiempo, aunque algunos como don Miguel Zerolo se acaban de dar cuenta. Bienvenido al club. Mientras esto ocurría, los líderes de ATI en la Isla, empezando por don Adán Martín y don Ricardo Melchior, pasando por el propio don Miguel Zerolo y terminando por la señora Oramas, llevan años diciéndonos lo contrario, que con ATI encaramada en las principales instituciones de la Isla todos estamos mejor, todo es maravilloso y todo es de color de rosa. Se han empeñado durante años en vendernos una realidad de papel cuché que no existe, una realidad virtual en la que no hay sitio para miles de tinerfeños que viven otra realidad muy distinta que no queda bien en las ñoñas campañas de imagen con las que, como en la famosa novela de Aldous Huxley "Un mundo Feliz", todos debíamos repetir lo felices que somos con ATI en el poder . Una realidad marcada por una galopante inseguridad ciudadana, por una sanidad en precario que está llenando los bolsillos de algunos empresarios de la sanidad privada, por el acceso prohibido a la vivienda, por un sistema educativo que nos pone a la cabeza del ranking nacional en cuanto a fracaso escolar se refiere, por una clase trabajadora poco cualificada que impide a la mayoría de los tinerfeños acceder a un nivel retributivo reservado exclusivamente para trabajadores foráneos, y una clase empresarial amedrentada, incapaz de poder prosperar como quisiera si no se forma parte del club. Es la realidad que ATI ha estado escondiendo bajo la alfombra roja del Auditorio durante años y que a veces sale a relucir en la más cruda de sus versiones cuando suceden tragedias como la del 31 de marzo.

Pero alguien debe ser responsable de que Tenerife, los tinerfeños, estemos pasando momentos difíciles. Alguien debe asumir la responsabilidad de que las cosas hoy estén como están. Y ese alguien desde el punto de vista político tiene nombre y apellidos, y se llama ATI-Coalición Canaria. Pero en democracia no se puede ser juez y parte, no se puede ser víctima y verdugo, virus y vacuna. Por eso, don Miguel Zerolo no puede alzar la bandera de Tenerife. Hoy no. Porque ha sido cómplice de la gestión de su partido, cooperador y parte interesada en un proyecto que ha llevado a Tenerife al momento en el que el mismo ha dicho que está. Tenerife no empieza y acaba en ATI, ha habido un antes y habrá un después. En democracia esto se resuelve cambiando la bandera de manos, a otras personas, hombres y mujeres que somos tan tinerfeños, tan canarios como los que más, y que llevamos años diciendo, gritando, que Tenerife atraviesa momento difíciles. En consecuencia, no se puede hablar de silencio y rebelarse contra el silencio, porque no ha habido tal. Lo único que algunos han padecido es sordera, sordera política de la que el señor Zerolo parece haberse curado. Felicidades.

* Portavoz del Grupo Socialista del Ayuntamiento de La Laguna