Nacional

Patxi López, elegido ayer secretario general del PSE en el País Vasco

Obtuvo 308 votos de los delegados al congreso extraordinario que comenzó en San Sebastián. Su principal contrincante, Carlos Totorika, logró 190 sufragios, mientras que Gemma Zabaleta, representante de la corriente Nuevo Socialismo Vasco, sólo consiguió el apoyo de 29 delegados.

AGENCIAS, San Sebastián
24/mar/02 22:05 PM
Edición impresa
AGENCIAS, San Sebastián

El máximo dirigente del PSE/EE de Vizcaya, que representa al sector del socialismo vasco que agrupa a las ejecutivas de Guipúzcoa y Vizcaya, será el nuevo secretario general del partido en el País Vasco, al que lleva vinculado 27 años.

López, de 42 años e ingeniero de profesión, casado, es, además de secretario general del partido en Vizcaya, miembro del Comité Federal del Partido Socialista y ocupa un escaño en el Parlamento Vasco desde 1991.

Junto a los secretarios generales de Alava y Guipúzcoa, formó parte de la Comisión Gestora que, presidida por Ramón Jáuregui, fue designada para dirigir a los socialistas vascos hasta la celebración del congreso extraordinario de este fin de semana, provocado por la dimisión de Nicolás Redondo, el 21 de diciembre de 2001. Dos meses antes, López consideró "lógica" la entonces hipotética dimisión de Redondo porque, según dijo, "un secretario general no puede dirigir una organización que tiene una línea política o una estrategia en la que no crea o en la que no coincida".

El 13 de marzo de 2002 anunció formalmente su candidatura a la Secretaría General del partido y dimitió como miembro de la Gestora, para competir por este cargo con el alcalde de Ermua, Carlos Totorika, representante del sector que defiende las tesis de Nicolás Redondo, y con la parlamentaria guipuzcoana y representante del sector Nuevo Socialismo Vasco, Gemma Zabaleta, partidaria de la renovación de cargos en el partido.

Durante su intervención en el Congreso Extraordinario de San Sebastián afirmó que su partido debe ser "una alternativa propia", no condicionada por su relación con el PP o el PNV, sino por un "compromiso con la sociedad", y apostó por un "cambio" en la política vasca que "abra las puertas para una Euskadi en libertad".