Nacional

Aznar rechaza reformar el Senado mientras el PP esté en el poder

El presidente del Gobierno reiteró su disposición a continuar con su política de reformas en lo que resta de legislatura.

COLPISA, Ávila
9/jul/02 1:59 AM
Edición impresa
COLPISA, Ávila

El presidente del Gobierno enterró ayer cualquier pretensión de reformar el Senado mientras el PP esté en el poder. José María Aznar, en su intervención ante los senadores "populares" que celebraron en Ávila los 25 años de democracia, rechazó cualquier cambio de la Cámara Alta que suponga tocar la Constitución o alterar su composición y funciones.

Aznar garantizó que en los dos años que restan de legislatura continuará con un "espíritu reformador, dialogante y centrado", dedicado a poner en marcha una "batería de reformas", entre las que citó la Ley de Calidad de la Enseñanza, la nueva Ley del IRPF, medidas de transparencia en el funcionamiento de las empresas y el nuevo modelo de financiación autonómica.

Aznar eligió el foro que convocó en Ávila a los senadores del PP en todas las legislaturas y algunos de la UCD para rechazar de forma tajante la reforma que durante tantos años se ha debatido y aceptar, como mucho, cambios en su funcionamiento.

Utilidad

Aznar se aferró a la validez del sistema bicameral establecido en la Constitución para advertir de que las reglas establecidas en la Carta Magna deben ser respetadas. En su opinión, el Senado "es útil", cumple perfectamente con su función y el modelo político aprobado por los constituyentes "ha sido y es un acierto". "El Senado es lo que querían los españoles que fuera cuando aprobaron la Constitución", aseguró Aznar que explicó que su partido quiere "mejorar el funcionamiento" del Senado, pero "sin modificar la Constitución ni meter otras cosas de contrabando".

El jefe del Ejecutivo arremetió contra los socialistas, a los que acusó de pretender convertir España en un Estado federal a través de cambios en el Senado y por eso aseguró que la reforma que propicia el PSOE afecta "a nuestra soberanía". Según dijo, los dirigentes socialistas ocultan a los ciudadanos las "graves consecuencias" que tendrían sus iniciativas.