Nacional
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
El Gobierno avisa a Torra de que enviará a la Policía si los Mossos no actúan leer

Aznar exige un "máximo esfuerzo" para frenar los avances de Rodríguez Zapatero

El diseño de las elecciones autonómicas y municipales de 2003 marcará en otoño el cuatrimestre más intenso del Partido Popular. El presidente del Gobierno puso deberes a sus discípulos para este verano y les obligó a mantener la "iniciativa política".

COLPISA, Madrid
31/jul/02 3:07 AM
Edición impresa

El presidente del Gobierno, José María Aznar, exigió ayer a la dirección del Partido Popular el máximo esfuerzo a partir de otoño para preparar con garantías de éxito las elecciones locales y autonómicas de 2003, consideradas claves para frenar las aspiraciones y avances del líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, y poder mantener la mayoría absoluta popular en las generales de 2004.

En su intervención en el último Comité Ejecutivo del PP antes del inhábil agosto, Aznar calificó de "extraordinariamente intenso" y puntuó con buena nota el curso político que ahora concluye. Pero el presidente del Gobierno se mostró inconformista ante el futuro inmediato, puso deberes a sus discípulos para este verano y les obligó a mantener la "iniciativa política" en el cuatrimestre comprendido entre septiembre y diciembre de 2002.

Un liderazgo del PP que Aznar no se cansa de anteponer a la política "demagógica y de pancarta" que, en su opinión, caracteriza a Rodríguez Zapatero. Según la interpretación que transmitió tras la reunión el número dos del PP, Javier Arenas, el objetivo es presentar "proyectos políticos frente a un discurso retórico, fácil y sin fondo del líder de la oposición, que tiene efectos positivos en el interior del PSOE pero provoca la desconfianza en la sociedad".

Por más que los dirigentes del PP insistan públicamente en que Rodríguez Zapatero "carece de un proyecto alternativo y no puede ganar las elecciones a base de pancartas, del radicalismo y de la renuncia al centro político", fuentes del propio partido admiten cierta inquietud por los avances experimentados ante la opinión pública por el secretario general del PSOE que, según encuestas y sondeos, aparece como un líder de la oposición consolidado.