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El Gobierno no hablará con Marruecos en septiembre sobre Ceuta y Melilla

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, subrayó ayer que el Ejecutivo dialogará con el reino alauí el próximo mes sobre los problemas "capitales" y "enormemente preocupantes" de la droga, el contrabando y la inmigración, pero en ningún caso sobre las ciudades autónomas.

EFE, Madrid
3/ago/02 3:18 AM
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En la conferencia de Prensa posterior al Consejo de Ministros, Rajoy recalcó, especialmente en respuesta al discurso pronunciado el pasado martes por el rey Mohamed VI, que el Gobierno está dispuesto a hablar con Marruecos "de todo" salvo sobre la soberanía de "aquellos territorios que son de la monarquía española" y advirtió de que "carece por tanto de objeto cualquier diálogo al respecto".

En relación al Sáhara Occidental, recordó que a España le "vale" lo que diga el Consejo de Seguridad de la ONU, pero es partidaria "de que se logre un acuerdo entre las partes", una solución que siempre "es mucho mejor", porque conllevaría "su cumplimiento, la satisfacción de ambas partes" y una situación de "estabilidad, equilibrio y normalidad en la zona".

"A todos nos gustaría que eso se resolviese con la mayor celeridad posible, porque, en este momento, estamos en una situación de transitoriedad", ya que "no hay una posición clara desde el punto de vista del derecho internacional", precisó a continuación, acerca del Sahara.

En una respuesta expresa al discurso de Mohamed VI, "aplicable también" a declaraciones del primer ministro y del titular de Exteriores, Rajoy recordó que "la soberanía española sobre Ceuta, Melilla e islas y regiones adyacentes, consagrada en la Constitución de 1978, se ejerce desde hace siglos con plenitud, de una manera permanente y efectiva, de conformidad con el derecho internacional".

Carece por tanto de objeto "cualquier diálogo" al respecto, según insistió, antes de reiterar en todo caso la voluntad del Gobierno de mantener con Marruecos "las mejores relaciones posibles de amistad, cooperación y buena voluntad", de conformidad con el derecho internacional y con el tratado suscrito entre este país y la UE en 1991.

En este sentido, señaló que el Ejecutivo ofrece a las autoridades marroquíes un diálogo de forma "sincera y constructiva".