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La "marea negra" empeora las costas de Asturias, Cantabria y País Vasco

Se espera que lleguen 3.000 toneladas de fuel, de las que se han recogido 95 toneladas en las asturianas y 20 en las vascas. Por su parte, Fraga anuncia la visita de Aznar.

COLPISA, Bilbao/Oviedo
8/dic/02 20:35 PM
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COLPISA, Bilbao/Oviedo

Sin alcanzar las dimensiones de Galicia, cientos de voluntarios luchan en las costas asturiana, cántabra y vasca contra el alquitrán del "Prestige". En las playas de Asturias se ha recogido casi un centenar de toneladas de fuel, y otras 20 en el País Vasco. Una insignificancia, de todos modos, en comparación con las 3.000 que flotan fragmentadas en pequeñas manchas a la deriva por las aguas del Cantábrico y que amenazan todo el litoral.

"Lo peor está por llegar". Este es el sombrío augurio del gabinete de crisis del Gobierno vasco que ha puesto sus esperanzas en los vientos y las mareas para alejar el fuel de la costa. Saben que con los medios humanos y materiales que cuentan no será posible absorber las 3.000 toneladas de carburante que, por momentos, se aproximan.

Ajenos al pesimismo oficial, cientos de personas trabajan en la costa de Vizcaya contra la "marea negra".

En Cantabria, la mayor concentración de carburante se registra entre los límites con Asturias y Santander, sobre todo en San Vicente de la Barquera, aunque las manchas están más fragmentadas y son, por tanto, más abundantes.

Visita de Aznar

El titular de la Xunta, Manuel Fraga, anunció ayer la próxima visita del presidente del Gobierno, José María Aznar, a Galicia con medidas "debajo del brazo".

En respuesta a la pregunta de una periodista, el presidente del Ejecutivo gallego afirmó que la visita de Aznar "será muy próxima" y añadió que "vendrá con las medidas que falten debajo del brazo".

Manuel Fraga recordó que, en contra de lo que hizo el presidente del Gobierno en el accidente del petrolero "Casón", en clara referencia a Felipe González, José María Aznar sí vendrá esta vez a Galicia.

Añadió que con el "Casón" el primer representante del Gobierno que vino a Galicia fue el ministro de Transportes y lo hizo cinco meses después del siniestro.