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El Supremo da cinco días de plazo a Atutxa para disolver SA

Si la Mesa del Parlamento vasco no ejecuta la orden en esa fecha, se procesará, por un delito de desobediencia, a los miembros de este órgano que hayan impedido cumplir la resolución.
5/jun/03 9:12 AM
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El Tribunal Supremo dio ayer un ultimátum inapelable al Parlamento vasco y, en especial a su presidente, Juan María Atutxa: si la Mesa de la cámara autonómica no disuelve el grupo Sozialista Abertzaleak (SA) en un plazo máximo de cinco días, sus miembros serán perseguidos como presuntos autores de un delito de desobediencia. La comisión de este delito es sancionada con una multa y con la inhabilitación de los autores para ocupar cargos públicos por un período de entre seis meses y dos años.

Los 16 magistrados de la Sala Especial del Tribunal Supremo decidieron dar el ultimátum al órgano de gobierno del Parlamento vasco por considerar que sus miembros están incumpliendo la orden contenida en su auto de 20 de mayo, que les obligaba a disolver "sin demora" SA y al paso inmediato de sus siete miembros al grupo mixto. En palabras de la sala, en los quince días transcurridos desde la emisión del auto, la Cámara vasca no ha remitido noticia alguna al Supremo sobre el cumplimiento de la resolución, por la que se produce una dilación.

Tras este análisis, los magistrados decidieron por unanimidad requerir por escrito a Atutxa y a la Mesa de la Cámara para que disuelvan de inmediato, y en un plazo no superior a cinco días hábiles desde la notificación, el grupo parlamentario de SA, por considerar que su actividad fue suspendida por la sentencia de 27 de marzo que ilegalizó Batasuna, partido en cuyas listas fueron elegidos los diputados.

La providencia remitida al Parlamento vasco incluye un apercibimiento a los miembros de la Mesa, a los que se avisa de que si ignoran el ultimátum legal se iniciará contra quienes se opongan al cumplimiento de la resolución un procedimiento judicial por delito de desobediencia.

La sala especial comunicó la providencia de inmediato a Atutxa a través del fax, aunque la notificación oficial se hizo por correo certificado, por lo que la Cámara vasca la podría recibir hoy o mañana. De esta manera, el plazo, que corre a partir del día siguiente al de la comunicación oficial, finalizará el miércoles o el jueves próximos, según el día concreto en que se produzca la notificación. El requerimiento del Supremo es inapelable, pues contra él no cabe recurso alguno.

En el caso de que se ignore la orden, la Sala Especial volverá a reunirse y acordará pedir a la Fiscalía General del Estado que promueva una querella por un delito de desobediencia contra los parlamentarios vascos que hayan impedido el cumplimiento de la resolución. La instrucción correspondería al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

estudio jurídico

El informe reitera que el TS "invade" las competencias de la Cámara

EFE, Vitoria

El informe elaborado por los servicios jurídicos del Parlamento vasco insiste en que el auto del TS que ordena la disolución de SA "invade y menoscaba la autonomía de organización y funcionamiento de esta Cámara". El informe fue encargado por la Mesa la semana pasada, y será la base del debate que mantendrá este órgano hoy sobre cómo actuará el Parlamento tras la decisión del TS.

En sus conclusiones, el informe sostiene que el reglamento del Parlamento "no contempla la disolución" de grupos parlamentarios, con lo que con el auto del TS "no se respeta ni la inviolabilidad del Parlamento vasco, constitucional y estatutariamente consagradas, ni el principio de separación de poderes al que dicha inviolabilidad sirve de instrumento".

Los servicios jurídicos reconocen que las sentencias y "demás resoluciones judiciales firmes son de obligado cumplimiento para todos", por lo que "en ningún caso se niega o discute una regla tan básica y consustancial al Estado de derecho" aunque añade que "cosa distinta es que se prevenga contra una interpretación unilateral, simplificada y aislada" del artículo 118 de la Constitución (el que establece la obligatoriedad de cumplir las resoluciones).

En los fundamentos del informe, se afirma que si la disolución de SA "se sustenta en la necesidad de que cesen todas sus actividades, la medida es paradójica y, en buena parte inútil", ya que en el grupo mixto "conservan una parte sustancial de sus facultades y capacidad organizativa".