Nacional

El Gobierno niega la ruptura de las negociaciones con Londres sobre el futuro de Gibraltar


COLPISA, Madrid
19/jun/03 18:09 PM
Edición impresa

El Gobierno negó que las negociaciones con el Reino Unido sobre Gibraltar se hayan roto, pese a que el Ejecutivo de Londres proclamó hace diez días que el proceso está en vía muerta porque "no fue posible llegar a un acuerdo satisfactorio". El secretario de Asuntos Europeos, Ramón de Miguel, no sólo negó la ruptura sino que confió en cerrar un acuerdo "en poco tiempo". Su optimismo fue rechazado por el PSOE y CiU que reprocharon al Ministerio de Asuntos Exteriores que generara unas expectativas de entendimiento que no se han cumplido.

Nada ha cambiado sobre Gibraltar, según el panorama que expuso el número dos de la diplomacia en el Congreso. De Miguel sostuvo que "no ha habido cambios de posición" por parte del Reino Unido que mantiene su "voluntad de llegar a acuerdos" sobre la soberanía de la colonia. Vaticinó también que aunque no se deben esperar "resultados entendimientos" habrá un desenlace satisfactorio "en poco tiempo".

El secretario de Asuntos Europeos ignoró así las declaraciones de su homólogo británico, Denis MacShane, quien el pasado 8 de junio manifestó que las negociaciones de los últimos dos años se han cerrado sin acuerdo y el asunto debe quedar aparcado porque Madrid y Londres "tienen temas más importantes que tratar". MacShane apostilló que "Gibraltar es para Gran Bretaña lo que Ceuta y Melilla son para España" y puso un plazo de "25 ó 30 años" para llegar a un entendimiento sobre el peñón.

De Miguel, sin embargo, se reafirmó en que no hay ninguna ruptura y atribuyó que nadie del Gobierno británico desmintiera las palabras de MacShane, "que rayan el exabrupto" y son fruto del "desconocimiento", porque iban dirigidas para consumo interno del Partido Laborista. Sólo después que el portavoz del PP en la comisión de Exteriores, Gustavo de Arístegui, admitiera que el proceso negociador atraviesa "un bache", De Miguel aceptó que las conversaciones no pasan por "el momento más brillante ni más alto" por los problemas internos del Ejecutivo de Londres.