Nacional

Manifestación vecinal

El Partido Popular votará hoy, en un pleno extraordinario en el Congreso, en contra de que un supuesto "tan excepcional" sea debatido sin haberse estudiado "a fondo". "Hay que valorarlo".
COLPISA, Marbella (Málaga)
19/ago/03 19:15 PM
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COLPISA, Marbella (Málaga)

El Partido Popular votará en contra de que el Congreso debata, en reunión extraordinaria, la disolución del Ayuntamiento de Marbella, tal y como hoy defenderán el Grupo Mixto e Izquierda Unida ante la Diputación Permanente de la cámara.

La formación de izquierdas sigue reclamando desde hace mucho tiempo la disolución de la corporación de la ciudad costasoleña al entender que la gestión del GIL durante los últimos doce años resulta un motivo "sobrado" para que se adopte una medida que contempla la Ley de Bases de Régimen Local.

La pasada semana, Izquierda Unida formalizó una nueva proposición no de ley en este sentido, una vez un conglomerado de concejales logró arrebatar la Alcaldía a Julián Muñoz, una operación que todo el mundo entiende que está patrocinada por el propio Jesús Gil para recuperar el control de la administración municipal.

El Partido Popular se opondrá a que un supuesto "tan excepcional" sea debatido sin haberse estudiado "a fondo". Según avanzó ayer Ángeles Muñoz, diputada nacional y concejal de ese partido en el ayuntamiento costasoleño, "antes habría que valorar de forma muy cautelosa" un proceso que califica de "extremo".

La formación popular sostiene que plantear ahora la posible disolución de la Corporación marbellí es "precipitado". "Votaremos no porque debe de sopesarse y meditarse con cuidado", señaló Ángeles Muñoz.

La dirigente del PP recalcó que el estudio de esa posibilidad debe marcarse con criterios "técnicos, y no políticos", aun cuando la situación que atraviesa el Ayuntamiento de Marbella es "dramática y gravísima".

Puerta abierta

No obstante, el Partido Popular deja una puerta abierta a la disolución ya que propondrá, a su vez, que el Congreso de los Diputados reclame al Gobierno central un informe técnico-jurídico para evaluar el alcance del momento actual del Consistorio marbellí y la herencia que arrastra tras tres legislaturas "gilistas" y en manos de una nueva mayoría de gobierno formada con ex militantes del GIL, expulsados del PSOE y expedientados del Partido Andalucista (PA).

Ese diagnóstico debería encargarse a técnicos y especialistas de los ministerios de Administraciones Públicas, Trabajo y Hacienda, y se complementará, además, con la evaluación que realice el Tribunal de Cuentas y otros organismos públicos, como la Junta de Andalucía, que informará sobre el urbanismo en Marbella.

El documento deberá constatar cuál es la situación jurídica y económico-financiera del ayuntamiento marbellí y qué leyes se han conculcado en su gestión en los últimos años.

La diputada nacional Ángeles Muñoz avanzó que según sean las conclusiones a las que llegue el informe, podrá debatirse entonces si es viable o no la disolución de la corporación costasoleña. "En estos momentos hay que pararse y evaluar", apunta la diputada popular, que se mostró convencida de que la iniciativa de su partido "tranquilizará" a la ciudadanía de Marbella y a la opinión pública del país.

Alrededor de tres mil personas, según fuentes policiales, asistieron ayer a la manifestación organizada por la plataforma pro-disolución del Ayuntamiento de Marbella, que contó con la participación del ex alcalde Julián Muñoz y los cinco concejales del GIL que no firmaron la moción de censura. Al final del recorrido, que se prolongó durante dos horas, Muñoz agradeció la asistencia de los presentes y aseveró que "mañana hay que seguir trabajando". La cabecera de la manifestación portaba una pancarta con el lema "Democracia-elecciones" y desde primera hora de la tarde las consignas que se gritaban giraban en torno a Julián Muñoz como "Julián amigo, el pueblo está contigo" o "Julián, Muñoz, el pueblo te votó". Cuando los manifestantes se acercaron al Club Financiero Inmobiliario (vivienda de Jesús Gil) con comentarios como "Ahí está, la cueva de Alí Babá". A la marcha no acudieron representantes de ningún partido político ni sindicatos y sólo fue apoyada por la asociación de vecinos Paco Cantos. El único incidente del acto fue provocado por la presencia de la concejal tránsfuga del PSOE Isabel García Marcos, que apareció en un coche. Varios asistentes golpearon e increparon a la primera teniente de alcalde del nuevo gobierno local.