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MARBELLA

Los partidos analizarán la situación el lunes en el Parlamento


EFE, Sevilla
23/ago/03 19:21 PM
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Delegaciones del PSOE, PP y PA se reunirán el próximo lunes en el Parlamento andaluz para intentar buscar una salida consensuada a la situación creada en el Ayuntamiento de Marbella tras la moción de censura que dio la alcaldía a Marisol Yagüe (ex GIL).

Según indicaron a Efe fuentes de los tres partidos políticos, el encuentro, que comenzará sobre la 11.00 horas de la mañana, pretende establecer una línea de actuación conjunta de las formaciones que tienen o tenían, caso del PA, representación municipal en la corporación marbellí y que no han descartado la posibilidad de proponer la disolución, aunque todas las partes la consideran una medida "excepcional".

Durante el fin semana los dirigentes de estas formaciones concretarán tanto los contenidos a analizar en la reunión como los miembros que compondrán las tres delegaciones, aunque ya han avanzado que la solución pasa por decidir la disolución inmediata, extremo prácticamente descartado, o darle al Ayuntamiento marbellí un plazo de tiempo, tal y como defienden los socialistas.

Además de conversar telefónicamente con la presidenta del PP-A, Teófila Martínez, para constatar la voluntad de ambas partes a encontrar una solución negociada, el presidente andaluz, Manuel Chaves, ha expresado como "fórmula más razonable" conceder un plazo de tiempo para que el Ayuntamiento de Marbella demuestre que vuelve a la "legalidad".

Condiciones

Para Chaves, hay tres condiciones irrenunciables que el equipo municipal presidido por Marisol Yagüe debe cumplir: elaborar un nuevo plan de ordenación urbana que sea avalado por la Junta; no conceder licencias ni firmar convenios urbanísticos que no se adecuen al plan vigente de 1986 y adaptar el plan de 1986 los convenios en situación de "ilegalidad".

Los populares por su parte defienden antes de pedir la disolución que la Junta elabore un informe económico, jurídico, financiero y urbanístico para establecer si en Marbella se respetan las obligaciones constitucionales y el interés general, una propuesta a la que los socialistas serán "receptivos".

Por su parte, los andalucistas, que han perdido la representación en Marbella al expulsar a sus tres ediles que apoyaron la moción, han planteado desde el comienzo de este conflicto político que la disolución era una medida extrema y de difícil aplicación.

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