Nacional

Dos bombas de ETA causan graves daños a una empresa de transporte en Irún

La banda ha vuelto a colocar a los empresarios vascos y navarros en el primer plano de su punto de mira. Además del ataque de ayer a la compañía navarra Olloquiegui, los terroristas han enviado en los últimos meses al menos 200 cartas exigiéndoles el pago del denominado "impuesto revolucionario".
EFE, San Sebastián/Vitoria
13/oct/03 21:03 PM
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Dos bombas colocadas presuntamente por ETA bajo sendos camiones de la empresa Olloquiegui estacionados en un aparcamiento de Irún (Guipúzcoa) originaron ayer un incendio que calcinó un total de 12 vehículos y no causó heridos, pese a que algunos transportistas dormían en las cabinas.

Las explosiones se registraron sobre las 5:20 horas en la explanada de Santiago de Irún, a escasos metros de la frontera con Francia, un lugar en el que diariamente estacionan unos 150 camiones pero que en la noche del sábado al domingo albergaba más, ya que los domingos los vehículos pesados tienen prohibido circular por las carreteras vascas.

Una de las bombas, compuesta por un kilo de explosivo, provocó un fuego en un camión de Olloquiegui cargado de papel higiénico estacionado desde el viernes y cuyo destino era Gran Bretaña, tras lo que se originó un gran incendio que se propagó entre los vehículos estacionados junto a él.

Los bomberos trabajaron durante toda la mañana de ayer para controlar el fuego, que dejó totalmente calcinados cinco camiones rígidos y seis semirremolques.

La otra bomba, de similares características, explotó a unos 150 metros bajo una cabeza tractora que también pertenece a la empresa navarra Transportes Olloquiegui, pero que sufrió daños de menor consideración, según fuentes de los bomberos.

Por otro lado, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, afirmó ayer que "hay una nueva campaña de ETA" consistente en el envío de "una importante remesa de cartas pidiendo el impuesto revolucionario" compuesta, según detalló, por más de 200 misivas.

En un acto conmemorativo del día de la Virgen del Pilar, Villar dijo que en los últimos meses "ETA manda unas serie de cartas por remesas, y se habla de que pasan de las 200".

Villar explicó que "como es lógico no hay una estadística porque (las cartas) van a varios cuerpos policiales y además mucha gente paga, y otros simplemente no dan ninguna manifestación ni a favor ni en contra, por lo que es muy difícil saberlo".

"Pero, por nuestra experiencia, se han enviado de 200 cartas hacia arriba a los distintos profesionales, industriales del País Vasco", añadió.

El delegado del Gobierno destacó que "cada vez hay más gente que se resiste a pagar" el denominado "impuesto revolucionario".

Dos bombas colocadas presuntamente por ETA bajo sendos camiones de la empresa Olloquiegui estacionados en un aparcamiento de Irún (Guipúzcoa) originaron ayer un incendio que calcinó un total de 12 vehículos y no causó heridos, pese a que algunos transportistas dormían en las cabinas.

Las explosiones se registraron sobre las 5:20 horas en la explanada de Santiago de Irún, a escasos metros de la frontera con Francia, un lugar en el que diariamente estacionan unos 150 camiones pero que en la noche del sábado al domingo albergaba más, ya que los domingos los vehículos pesados tienen prohibido circular por las carreteras vascas.

Una de las bombas, compuesta por un kilo de explosivo, provocó un fuego en un camión de Olloquiegui cargado de papel higiénico estacionado desde el viernes y cuyo destino era Gran Bretaña, tras lo que se originó un gran incendio que se propagó entre los vehículos estacionados junto a él.

Los bomberos trabajaron durante toda la mañana de ayer para controlar el fuego, que dejó totalmente calcinados cinco camiones rígidos y seis semirremolques.

La otra bomba, de similares características, explotó a unos 150 metros bajo una cabeza tractora que también pertenece a la empresa navarra Transportes Olloquiegui, pero que sufrió daños de menor consideración, según fuentes de los bomberos.

Por otro lado, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, afirmó ayer que "hay una nueva campaña de ETA" consistente en el envío de "una importante remesa de cartas pidiendo el impuesto revolucionario" compuesta, según detalló, por más de 200 misivas.

En un acto conmemorativo del día de la Virgen del Pilar, Villar dijo que en los últimos meses "ETA manda unas serie de cartas por remesas, y se habla de que pasan de las 200".

Villar explicó que "como es lógico no hay una estadística porque (las cartas) van a varios cuerpos policiales y además mucha gente paga, y otros simplemente no dan ninguna manifestación ni a favor ni en contra, por lo que es muy difícil saberlo".

"Pero, por nuestra experiencia, se han enviado de 200 cartas hacia arriba a los distintos profesionales, industriales del País Vasco", añadió.

El delegado del Gobierno destacó que "cada vez hay más gente que se resiste a pagar" el denominado "impuesto revolucionario".

Los datos

Por negarse a la extorsión

El atentado perpetrado ayer por ETA con artefactos en dos camiones de Transportes Olloquiegui en Irún (Guipúzcoa) es el segundo de estas características contra la empresa, que en agosto de 2000 sufrió otro ataque de la banda terrorista por negarse a pagar el llamado "impuesto revolucionario".

La empresa Olloquiegui fue objeto de un atentado similar en agosto de 2000, cuando ETA colocó sendas bombas bajo dos camiones estacionados en las proximidades del puesto fronterizo de Behobia, en Irún.

En sus más de 30 años de historia criminal, ETA ha cometido numerosos atentados contra empresas por negarse a pagar el denominado "impuesto revolucionario", incluidas las del sector del transporte, y periódicamente se detecta el envío de cartas con las que la banda terrorista intenta extorsionar al colectivo de empresarios.

Entre los ataques contra empresas registrados en los últimos meses, el pasado 31 de julio la Ertzaintza logró desactivar un artefacto en la empresa de transportes La Guipuzcoana en Azkoitia (Guipúzcoa) y dos días después una bomba explotó en el concesionario Goñi Motor de Lejona (Vizcaya).

Ambos atentados fueron asumidos en un comunicado hecho público el 23 de septiembre por la banda terrorista, que justificó los ataques por la negativa de las empresas "a dar dinero a favor de la libertad de Euskal Herria".