Trabajadores de la Radiotelevisió Valenciana (RTVV) han exigido hoy a la Generalitat la paralización de "cualquier despido" en el ente público hasta que su ex director general Pedro García, que hoy declaraba ante la Audiencia Nacional por el ''caso Gürtel'', devuelva todo el dinero que "saqueó".

Una treintena de trabajadores, llegados desde Valencia, se han concentrado esta mañana junto a la sede de la Audiencia Nacional en Madrid mientras en su interior declaraba Pedro García en calidad de imputado por la supuesta adjudicación de contratos a empresas de la trama Gürtel durante la visita del papa a Valencia en julio de 2006.

En declaraciones a los periodistas, el presidente del comité de empresa de RTVV, Vicent Mifsud, ha denunciado que durante el fin de semana de la visita papal se gastaron catorce millones de euros, una cantidad que, ha dicho, equivale al "salario anual de 400 trabajadores".

Mifsud ha instado a la Generalitat a investigar la gestión del ente en los últimos años porque, ha lamentado, "no puede ser que la consecuencia de tener unos malos gestores que tienen que responder ante la justicia sea que muchos trabajadores vayan a la calle".

"El caso Gürtel no es un caso de corrupción en abstracto, porque va a comportar posiblemente que centenares de trabajadores se vayan a la calle", ha denunciado.

La plantilla de la RTVV está llamada a participar hoy en una huelga parcial de cuatro horas -de 09.00 a 11.00 horas y de 17.30 a 19.30- y en varias concentraciones en los centros de trabajo de Valencia, Alicante y Castellón en protesta por la presentación de un futuro expediente de regulación de empleo (ERE) previsto por el Consell.

Radiotelevisió Valenciana (RTVV) cuenta actualmente con unos 1.800 trabajadores y acumula una deuda cercana a los 1.065 millones de euros.

La de hoy es la tercera jornada de paro parcial convocada por el comité de empresa en lo que va de año, tras las del 18 y 19 de marzo, cuando, por primera vez en 23 años, la cadena autonómica no pudo retransmitir el acto de la Cremà, que pone fin a las fiestas falleras la noche del 19 de marzo.