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COLOQUIO

Censuran la "cobardía" de la jerarquía de la iglesia vasca ante ETA

Vitoria, EFE
13/mar/19 15:35 PM
eldia.es
Pilar Aramburo, fundadora de ¡Libertad Ya!, el sacerdote y teólogo Félix Placer, Santiago de Pablo, catedrático de Historia Contemporánea de la UPV-EHU, la fundadora de Gesto por la Paz, Maite Fuertes y el sacerdote y teólogo Ángel María Unzueta (de i a d)./David Aguilar (EFE)

Vitoria, EFE Las cofundadoras de Gesto por la Paz, Maite Fuertes, y de Libertad Ya, Pilar Aramburu, han censurado la "cobardía" de la mayoría de la jerarquía de la iglesia vasca ante ETA y el "daño horroroso" que la "iglesia nacionalista" están haciendo en Euskadi y en Cataluña, respectivamente.

Ambas han participado este miércoles en Vitoria en un coloquio en el marco de unas jornadas bajo el título "La iglesia ante la violencia de ETA" organizada por la pastoral universitaria en colaboración con la Universidad del País Vasco. Las dos han compartido mesa con los sacerdotes y teólogos Félix Placer y Ángel María Unzueta.

Fuertes ha relatado sus inicios al frente de Gesto por la Paz en 1986 y ha asegurado que frente a ETA la "sociedad vasca fue en su mayoría cobarde", pero "más cobarde" fue la jerarquía de la iglesia; le faltaba "valentía", ha dicho.

Ha recordado que cuando los siete miembros fundadores de Gesto por la Paz fueron a pedir ayuda al entonces obispo de Bilbao Luis María Larrea para la primera manifestación de este colectivo en 1988 recibieron de él "tres noes".

También ha relatado que en su andadura en Gesto por la Paz se entrevistó con numerosas víctimas del terrorismo y ninguna le dijo "haber recibido apoyo de la iglesia-jerarquía" y el "consuelo que merecían".

Fuertes ha descrito hechos concretos como la "indiferencia" del obispo emérito de San Sebastián José María Setién ante los concentrados que pedían la libertad del empresario José María Aldaya secuestrado por la banda y la "escasa" ayuda que la Iglesia dio a un sacerdote de Maruri (Bizkaia) que fue amenazado por ETA y tuvo que llevar escolta.

Aramburu ha reconocido también que ha existido una "iglesia-institución que a veces ha sido muy fría e ignorante con el sufrimiento" de las víctimas. Ha defendido una iglesia universal frente a una "iglesia nacional y nacionalista", en la que ha dicho que no cree, y que en su opinión está "haciendo un daño horroroso en Cataluña y el País Vasco".

Ha afirmado que ETA ha sido "tan cruel" que no entiende ninguna justificación, tampoco que se "cobije" en la reivindicación de Euskal Herria, una "ensoñación bonita, pero que no existe, ni ha existido".

La que fuera alcaldesa de Burlada (Navarra) ha añadido que el dolor generado por ETA hay que digerirlo muy despacio y que "no basta" un comunicado como el de los obispos vascos tras el fin de la banda, que en su opinión, fue "un poco equidistante y apresurado".

El sacerdote y miembro de Herria 2000 Eliza Félix Placer ha recordado que su colectivo ha apoyado la importancia de los "derechos colectivos de Euskal Herria, su autodeterminación y territorialidad" como la "mejor respuesta" ante la violencia de ETA y al "conflicto en general".

Ha defendido el derecho a la verdad de todas la víctimas, desde las de la dictadura franquista a las de ETA, pasando por las de grupos parapoliciales y también los presos de la banda terrorista, que, ha dicho, viven una "situación de excepción" debido a la política penitenciaria actual.

En este sentido ha recordado que dentro de la iglesia vasca se "ejerció, practicó y promovió todo un proceso muy interesante de respuesta a la violencia de ETA con el objetivo de buscar una paz sin violencia, exigiendo y condenando las acciones violentas" de la banda terrorista y "pidiendo una normalización donde se respetasen la libertades políticas".

"La iglesia es una realidad muy compleja", ha descrito el que fuera vicario general de Bilbao entre 2006 y 2018, Ángel María Unzueta, quien ha remarcado que los obispos de País Vasco "han condenado los atentados de ETA" y ha calificado de "calumnia" que se les acuse de "connivencia" con la banda armada.

Ha asegurado que no es "justo" tampoco que les tachen de "equidistantes" cuando han condenado otras violencias y han pedido humanizar la política penitenciaria de los presos.

Sí que ha reconocido que han sido "tardos" a la hora de prestar atención a las víctimas, donde "no han estado a la altura de las circunstancias", pero ha añadido que la iglesia ha sido "casi la única institución que ha sabido pedir perdón" .

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