Tenerife Norte
LOS REALEJOS DÍA A DÍA E. DOMÍNGUEZ

Calles cerradas al tráfico


2/feb/02 18:22 PM
Edición impresa
CURIOSAMENTE, LAS FIESTAS de San Sebastián se caracterizaron por los cortes efectuados en la vía pública. Pues parece que dominaba cerrar vías al tráfico a petición de la Comisión de Festejos. Cortes prolongados que se realizaron el viernes, sábado, domingo y lunes, con las molestias que se causan a los conductores. Téngase en cuenta que la vía pública o calle Guillermo Camacho y su confluencia con la plaza y ermita de San Sebastián es una vía con la que se comunican las zonas de San Vicente, San Agustín, Tigaiga y el propio Realejo Bajo. Por consiguiente, si cerramos la vía en el punto ya citado, interrumpimos la circulación, máxime si los cortes son prolongados.
A todas estas, la señora concejal del Realejo de Abajo que dice representar, ni siquiera sabe cuál es su obligación en la Corporación. Esta dama debe de saber que a ella la han elegido para resolver los problemas de los ciudadanos, no para crear más de los existentes, y resulta que la señora en vez de colaborar y evitar problemas, lo que hace es crearlos. Debe ser que aún no sabe hacer valer su cometido como edil elegida democráticamente para defender al municipio, y eso es incoherente.
Le recordamos que el viernes, día 25, después de haber cerrado la vía desde las cuatro de la tarde en el punto indicado por celebrar actos infantiles desde la 4 de la tarde, con desvío del tráfico, la vía quedó libre a partir de las siete. Esta señora permitió que la calle continuara cerrada al tráfico hasta bien llegada las 8.30; antes, utilizando una manguera, procedió a un zafarrancho acuático, sin pensar que en la vía pública está completamente prohibido por nuestro Ayuntamiento lavar coches y derramar agua. Ella muy campante, no acata la norma y se la salta a la torera, e intenta que los vehículos no circulen hasta que le pedí que quitara la valla, contestándome que tenía permiso para cerrar la calle desde las 4 de la tarde hasta las 5 de la madrugada. Por su intento tuve que dar la vuelta junto con cuatro vehículos más que esperaban para continuar. Después de que abandoné el lugar y tomar una foto, la señora, dos minutos después, abrió la calle.
Pero aquí no termina todo: el sábado se volvió a cerrar la vía desde media tarde hasta pasada la media noche. El domingo, a partir de las doce, se volvió a lo mismo, y el lunes se repitió la acción. O sea que si para las fiestas de San Sebastián se corta la vía 4 días con las correspondientes molestias a la ciudadanía y conductores, ¿cuántos días habrá de cortarse para las fiestas de Los Afligidos o el Carmen?
Pero lo chocante del tema es que a cuatro metros de la plaza y junto a esa calle existe un polideportivo que muy bien pudo haber sido utilizado para celebrar los actos que se hicieron en la calle sin tener que molestar a los vecinos, pero ya saben... Aquí mando yo.
Y no le echo culpa a la Policía Municipal que cumple y va donde la mandan, le echo la culpa a todos aquellos que mandan sin saber cuáles son sus obligaciones.
A esta mujer le falta mucho que aprender para servir al pueblo mejor, para ayudarle a solucionar sus problemas, y no para perjudicar a una parte muy importante de la ciudadanía, pues, en definitiva, el conductor, que también cumple con las arcas municipales, debe de ser mejor considerado, y celebrar los actos festivos en lugares apropiados, sin que dificulten el buen servicio que demandan los contribuyentes.
LOS REALEJOS DÍA A DÍA E. DOMÍNGUEZ