Tenerife Norte
MANUEL REYES REYES *

El porqué de la necesidad de una autopista


27/abr/02 18:24 PM
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LOS QUE VIVIMOS en cualquiera de los municipios del Norte de Tenerife y de forma especial en las zonas más alejadas venimos sufriendo un "aislamiento" histórico que nos mantiene apartados de las ciudades más importantes de esta parte de la Isla donde, además, se encuentra la cultura, la sanidad, la enseñanza y los distintos departamentos dependientes de las Administraciones Públicas. Ese "aislamiento" lo vivimos de toda la vida, porque a pesar de que se han mejorado las comunicaciones viarias en el Sur de la Isla, en el área metropolitana y en el Valle de La Orotava, municipios como San Juan de la Rambla, La Guancha, Icod de los Vinos, Garachico, El Tanque, Los Silos y Buenavista del Norte padecen una especie de "apartheid" en pleno siglo XXI. Los que hemos sobrepasado el meridiano de la vida hemos sufrido en nuestras propias carnes esas circunstancias. Conocemos la amargura de la distancia cuando hemos querido llegar al médico en busca del "bálsamo" que alivie nuestros males; tenemos la experiencia de la lejanía forzosa cuando las condiciones climatológicas han sido adversas; conocemos las penas y los esfuerzos que tenemos que realizar para que nuestros hijos no paguen el precio de la lejanía con la incultura... Por eso y por otras muchas razones, considero que nuestra petición de apoyar el proyecto de la Consejería de Obras Públicas para que se ejecuten las obras de ampliación de la autopista TF - 5 entre Los Realejos e Icod de los Vinos está más que justificada.

Reconozco, respeto y acepto que esta obra provoque dudas entre los colectivos opositores, que temen por el impacto medioambiental y paisajístico que el proyecto puede provocar en nuestro territorio. Pero también entiendo que, de la misma forma, éstos deben, como mínimo, respetar las razones expuestas, aceptando un debate que dé paso al análisis de los pros y los contra del polémico proyecto. Permítanme preguntarles a los que ondean la bandera de la "ecología" si, desde ahora, tenemos que olvidarnos de las promesas firmes de los responsables de la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, que se han comprometido a introducir algunas correcciones para respetar los parajes naturales protegidos y el medio ambiente en general. ¿Nos olvidamos y cerramos las puertas a esa posibilidad por la insistente presión de ese colectivo y seguimos sufriendo las consecuencias de un aislamiento injusto?

¿Podemos dejar pasar esa oportunidad y permitir que nuestros jóvenes y las futuras generaciones continúen sumidos en el mayor de los olvidos o, por el contrario, estamos en la obligación de reivindicar un progreso y desarrollo socioeconómico que nos corresponde y que unos pocos nos quieren negar? Desde luego, personalmente tengo las ideas muy claras y como alcalde de San Juan de la Rambla estoy en la obligación de seguir reivindicando lo que creo es mejor para mi pueblo.

Entiendo que no es mucho pedir, si los Ayuntamientos quieren para esta comarca una red viaria en condiciones, la misma de la que hace años vienen disfrutando los residentes en otros puntos de la Isla... ¿Saben cuántos kilómetros de autopista se han construido en el Norte de Tenerife y cuántos en otras zonas del territorio insular? Sin apuntar ningún dato porque no es mi intención dividir ni crear enfrentamientos, les puedo asegurar que la diferencia es notable.

Diré que las instituciones locales y los distintos colectivos que apoyamos esta iniciativa venimos manteniendo una actitud respetuosa con los que se oponen al proyecto. Pero, por lo visto, algunos utilizan la libertad que les da la democracia para imponer su voluntad, a través de la fuerza y la provocación, tal y como ocurrió en la manifestación celebrada recientemente en Icod de los Vinos por los alcaldes y vecinos el pasado sábado 13 de marzo, cuando un reducido grupo de críticos hizo acto de presencia a la misma hora y en el mismo lugar. Asimismo, considero que la llamada Plataforma que se opone a la ejecución de las obras de prolongación de la autopista, debería ser más prudente y comedida en sus pronunciamientos y abstenerse de lanzar acusaciones con la única intención de confundir y crear desconfianza entre la población. En este punto estoy en la obligación de aclarar que a los alcaldes de la comarca no nos mueve ningún interés oculto, ni nadie nos obliga a manifestarnos a defender el proyecto de la TF - 5. El único interés que nos motiva es el de los ciudadanos, la defensa y el derecho a disponer de unas comunicaciones viarias adecuadas y acordes con sus necesidades. Estoy seguro que esa exigencia es legal y transparente, como lo es el deseo de que todos los alcaldes queremos que las obras se ejecuten con el máximo respeto al medio ambiente.

* Alcalde de San Juan

de la Rambla

MANUEL REYES REYES *