Tenerife Norte

Montoya: "Eliminar el muflón sería negativo para la conservación de especies vegetales"

El profesor titular de Silvopastoralismo de la Universidad Politécnica de Madrid opina que hay que realizar un estudio sobre el impacto del pastoreo silvestre en Las Cañadas del Teide antes de tomar decisiones y "olvidar definiciones dogmáticas de locos del ecologismo económico".

EL DÍA, La Orotava
4/ago/02 18:27 PM
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El ingeniero de montes y profesor titular de Silvopastoralismo de la Universidad Politécnica de Madrid, José Miguel Montoya Oliver, ofreció ayer en La Orotava una conferencia ante un centenar de cazadores isleños en la que aseguró que eliminar por completo el pastoreo silvestre de muflones en Las Cañadas del Teide sería un error desde el punto de vista de la conservación de especies vegetales. "Lo que hay que hacer es encontrar el punto óptimo de equilibrio y eso requiere un estudio, porque todo en el medio natural es ensayo y error, y no valen las definiciones dogmáticas que hacen algunos locos del ecologismo económico. No se puede hablar a priori de lo que va a pasar, como si fuéramos profetas".

Montoya, que es autor de 22 libros y 300 artículos científicos, opina que el pastoreo de los herbívoros normalmente favorece a las plantas, "puesto que produce estiércol, contribuye a la difusión de semillas y en algunos casos beneficia a los vegetales con un efecto de poda".

Este científico, que realizó en el año 1992 por encargo del Cabildo el estudio de la planificación cinegética de Tenerife 1993-1997, recalca que un muflón sólo come la cuarta parte que una cabra, "por lo que el impacto de los 400 ejemplares que pueden quedar en la cumbre equivale al de un centenar de cabras".

"Si en Las Cañadas hubo hasta cinco mil cabezas de ganado caprino y no se extinguieron los endemismos, ¿cómo es posible que algunos digan ahora que el muflón es tan dañino?".

Montoya critica a los científicos que han centrado todo el debate de esta polémica en las plantas, "cuando la cuestión está en la relación entre el animal y el vegetal; o sea que hablamos de pastoreo y no de botánica".

En su opinión, algunos biólogos y botánicos isleños han hecho un ridículo "histórico" al hablar de una disciplina que no dominan.

El Cabildo de La Palma ha encargado a Montoya un estudio sobre el impacto del arruí en La Caldera de Taburiente, "cuyas cuatro fases costarán en total 48.080 euros, una cifra muy alejada de los 300.500 euros que dice la Administración insular tinerfeña que costaría realizar una investigación sobre la dieta del muflón".

La doctora en Ciencias Biológicas María Mesón acompañó a Montoya en su conferencia y criticó a los científicos que "centran todas sus preocupaciones en el supuesto impacto del muflón sobre los endemismos y se olvidan de lo más importante y peligroso para la supervivencia de estas especies vegetales: el cambio climático, sobre el que no dicen ni investigan nada".

Ningún representante político ni técnico del Gobierno Canario, el Cabildo, el Patronato del Parque Nacional o la Comisión Mixta de Gestión de Parques del Archipiélago acudió a esta charla organizada por la Asociación de Sociedades de Cazadores de Canarias.

A juicio del presidente de Afocamu, Armando Fernández, "la incomparecencia de los políticos y técnicos invitados demuestra que son unos cobardes que no se atreven a debatir con alguien que sabe".