Tenerife Norte
E. DOMÍNGUEZ

Confusión de lenguas, ideas y proyectos


19/sep/02 18:29 PM
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CON FACILIDAD, el hombre se va olvidando de sus pasos dados en otros tiempos, y casi nos confunden con bastante facilidad, y todo, por aquello de lo que en estas últimas fechas ha sido casi una noticia de actualidad: la Plaza de San Agustín.

El tema se convierte en "peliagudo" y en algunos establecimientos cercanos al lugar vemos recortes de Prensa en cuyos textos brilla la confusión, el cabreo y hasta la desilusión. Todos en contra del Ayuntamiento por la lentitud de las obras de dicha plaza, pero creo que en estos tiempos en los cuales las próximas elecciones están a la vuelta de la esquina, la campaña se centra en este lugar en contra del grupo gobernante. Y no siempre hay razón para la crítica destructiva como viene ocurriendo. Y me sorprende que algunos políticos de esa zona sea ahora cuando les preocupa el estado de la plaza de San Agustín, y no antes. Debe ser que algo huele mal, o intentan que así sea.

Recuerden que la plaza de San Agustín no es un problema que nació ayer y que debe de acabar mañana. No señor. El problema de esta plaza en la que tanto dinero se ha invertido desde el Ayuntamiento con proyectos nefastos y mal redactados, radica desde que concluyeron las obras del Santuario en el año 1965, si mal no recuerdo, y las remodelaciones efectuadas a partir de entonces a esta parte han sido varias. Proyectos que no han cuajado, y dineros gastado en balde como vulgarmente decimos.

Ahora, CC, PNC y la propia Asociación Vecinal protestan con o sin razón por la lentitud de las obras, no antes. ¿Y por qué no antes? Precisamente, porque las elecciones municipales estaban lejos, y ahora cuando CC aspira a gobernar este municipio, es cuando alguien quiere utilizar las gafas de cerca para machacar al grupo de gobierno, para exigir una rápida solución al conflicto. No antes. Parece que no interesaba hacerse oír hasta que no llegaran tiempos electorales. Mientras el PP e IU callan. Y no es que yo esté a favor de los técnicos que tantos errores han podido cometer. Es sencillamente que todo ser humano se equivoca, comete errores hoy sí y mañana también. Es por eso que no comparto el escándalo que se han formado ciertos y determinados partidos políticos y mucho menos una determinada asociación constituida a espaldas del pueblo que pide sin reparos la construcción de una escalinata como antiguamente se contemplaba, y precisamente ahora. No antes. Sin duda alguna, "natura contra natura".

Como el lector detectará y desde hace bastante tiempo. El vecindario de San Agustín ha permanecido mudo. Ha querido soportar el falso lenguaje de los políticos, pero es ahora cuando se quieren cambiar las formas. No antes. Ahora los políticos precisan de votos. Los de un lado y los de otro, incluyendo al PNC recién nacido y que busca a toda costa estar representado en el Ayuntamiento. Pero eso es trigo de otro costal, y no confundamos a las gentes, aunque la razón no precisa de fuerzas.

En fin, creo que San Agustín tiene lo que se merece. Ni más ni menos, y con esto quiero decir que ninguno de los que protestan airadamente merece mi confianza, porque buscan el tiempo adecuado para poner zancadillas a los proyectos municipales. Y la culpa de lo que está ocurriendo con la plaza de San Agustín no sólo es de los vecinos de este lugar, sino en mayor grado de los políticos que están en la oposición, porque nunca han sabido hacer oposición. Y como es lógico, al que con hierro mata - como bien dice el refrán - no puede morir al sombrerazo.

E. DOMÍNGUEZ