Tenerife Norte
RICARDO GUERRERO LEMUS

Las directrices y el Puerto de la Cruz


12/oct/02 18:29 PM
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LAS DIRECTRICES de Ordenación del Turismo, actualmente en manos del Gobierno Autónomo, no entienden de integración del turismo con el pueblo canario, como sanamente ocurre en el Puerto de la Cruz desde hace ya varios siglos. Llama mucho la atención que en el preámbulo de dicha norma se incida en que debe procurarse no consolidar sectores mixtos con uso residencial y alojativo turístico.

El Puerto de la Cruz es el ejemplo paradigmático de un núcleo mixto con uso residencial y alojativo, siendo ésta su seña de identidad más notable y que permite al turista sentir que realmente se encuentra en un destino turístico diferenciado. Sin embargo, el Gobierno parece querer separar a turistas y a residentes porque entiende que tenemos "diferentes hábitos, horarios, actitudes y necesidades". Quizá, el siguiente paso sea fortificar los núcleos turísticos para mejorar aspectos relacionados con la seguridad de nuestros visitantes, como ocurre en otros destinos de América, Asia y África.

Esta intención de no mezclar usos urbanísticos también puede generar una incentivación de los paquetes de viaje con todo incluido, que animan a los turistas a no abandonar sus hoteles y consumir en el exterior. Yo creo que esta intención de no mezclar cambiará, ya que el propio alcalde del Puerto de la Cruz ha presentado alegaciones a las Directrices en este sentido. No obstante, me preocupa esta redacción preliminar, porque indica la visión tan reduccionista de las personas que elaboran estas directrices.

En cambio, discrepo del señor alcalde en que vaya a conseguir incentivar la reforma de la planta hotelera del Puerto de la Cruz alegando la necesidad de reducir las exigencias de consumo de suelo para nuevas instalaciones alojativas en municipios limitados territorialmente, como el nuestro. Bien al contrario, la expectativa de que se puedan seguir construyendo hoteles en la ciudad y con privilegios sobre consumo de suelo incentiva el interés en seguir levantando nuevas edificaciones que reducen nuestro paisaje. De todos modos, el hecho de que el edil haya escrito - criterio muy respetable - que se trata de un crecimiento selectivo, refleja nítidamente una posición en consonancia con una parte del sector que vería con buenos ojos la edificación de uno o dos complejos de cinco estrellas que cualificarían el mismo destino.

Tampoco veo adecuado el incentivo de la directriz 18 a la renovación edificatoria de establecimientos, permitiendo aumentar las plazas alojativas e incentivando el uso residencial. Creo que el Puerto de la Cruz goza de un emplazamiento envidiable a escala internacional y las nuevas dotaciones que, en forma de proyectos necesarios que han sido impulsados en este mandato, acentuarán su competitividad. La tendencia en la renovación, en mi opinión, debería ser fomentar la reducción de la capacidad alojativa sin que disminuya el volumen de los inmuebles, sino dotando de habitaciones más espaciosas, y con más personal y servicios, a los establecimientos alojativos, como demanda un turismo de mejor calidad.

RICARDO GUERRERO LEMUS