Tenerife Norte

La Isla del loro

La empresa Loro Parque cumple 30 años de éxito y expansión con su mismo afán primigenio en defensa de la naturaleza y dinamizando el turismo. De presentarse como un número circense, el protagonista sería este recinto, el más grande de este tipo en el mundo. "Pasen y vean".

7/dic/02 18:32 PM
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En 1986, Loro Parque celebró el Primer Congreso Internacional de Papagayos. Asistieron unas 600 personas y resultó muy exitoso. Pero se trataba sólo del principio. En el 90, la segunda edición acogió a mil asistentes, lo que les obligó a limitar las plazas en el futuro. El evento se había convertido en un referente internacional para la cría y conservación de esta especie y en las siguientes ediciones, celebradas en 1994, 98 y 2001, repitió éxito. En estos 30 años, la empresa también ha acogido diversos encuentros, ha participado en expediciones y ha sido visitada, entre otros, por el presidente de Gambia en 1990, Sir Dawda Kalraba, la princesa Galyani Vadhana de Tailandia (en 1993) y la reina Sirikit del mismo país (1996).

EL DÍA, Puerto de la Cruz

Lo que el 17 de diciembre de 1972 comenzó siendo una curiosa colección de 150 papagayos exhibidos en una superficie de 13 mil metros cuadrados de Puerto de la Cruz, se ha convertido con los años en uno de los principales referentes turísticos y naturales de Tenerife, que ocupa ya unos 140 mil metros y que tiene planes de expansión en el Sur de Tenerife. La empresa Loro Parque apaga sus 30 velas de existencia orgullosa de su magnífico pasado y presente, pero con tantos proyectos futuros que se ha ganado a pulso esa simbólica y circense presentación del "loro más grande del mundo".

Los millones de visitantes, los múltiples reconocimientos y el prestigio internacional obtenido hasta ahora premian el esfuerzo de la empresa por mejorar, ampliar e innovar su oferta en estos 30 años.

Una labor que siempre ha girado en torno a la defensa de la naturaleza. Una excelente trayectoria que dio sus primeros pasos con un show de papagayos y el célebre cóctel Loro Parque, y que enseguida comenzó a afianzarse con el lujoso hotel de seis habitaciones (abierto en 1974), las primeras ampliaciones, la llegada de papagayos y cacatúas australianas (1978), la tortuga de Galápagos, los caimanes y los chimpancés.

Estos animales ocuparon el "Continente Negro", área elogiada internacionalmente y que se completó en 1982 con la sala Lorovisión, que acogía un revolucionario sistema de cine. Un año después se añadió el primer espectáculo de vuelo libre de papagayos en Europa y se concluyó el primer centro de crianza.

El mayor delfinario de Europa

Loro Parque comenzó en 1984 la construcción del delfinario más grande de Europa, inaugurado en el 87, mientras que sus instalaciones acogieron en 1985 el nacimiento de la primera hembra de chimpancé en cautividad en Tenerife.

La empresa continuaba su imparable ascensión. Financiaba proyectos internacionales de conservación de especias endémicas del Amazonas y promovía la Fundación Loro Parque, constituida oficialmente en 1994, dedicada a la defensa de la naturaleza y complementada con un criadero en La Vera desde 1998.

El Orquidario (1989), el Mercado de Gambia (1990), los leones marinos, el primer delfín en cautividad (1991), la Isla del Tigre, el acuario (1992), los gorilas, el pueblo Thai (1993), el tren amarillo, el cine Naturavisión (1996), el Palacio Árabe (1997), Chimpland (1999), el Planet Penguin, sus servicios en internet o la llegada este año de un tigre blanco corroboran la relevancia de la entidad. Una importancia que, con motivo de estos "30 años en el paraíso", como acuña la empresa, aumentará con la colocación de la primera piedra de sus instalaciones en el Sur.