Tenerife Norte

La Matanza acoge la I Feria de la Castaña con el patrocinio del Cabildo

La muestra, que reúne a quince expositores de la comarca de Acentejo, tendrá una vertiente técnica con unas jornadas en las que se abordan los recursos y utilidades que pueden mejorar la producción, la transformación y la comercialización del fruto, que ha estado un tanto marginado.
EL DÍA, La Matanza
14/nov/03 18:46 PM
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EL DÍA, La Matanza

El Mercadillo del Agricultor, Vino y Artesanía de La Matanza acoge desde ayer y hasta el próximo do-mingo la I Feria de la Castaña promovida por el Cabildo Insular. A la inauguración de esta muestra, que reúne a 10 expositores, asistieron los consejeros insulares de Agua, Agricultura y Ganadería y Medio Ambiente, José Joaquín Bethencourt y Wladimiro Rodríguez; y representaciones de los municipios de la comarca de Acentejo. El evento tendrá una vertiente técnica con unas jornadas en las que se abordan las herramientas que pueden mejorar la producción, la transformación y la comercialización del fruto, jornadas que se intercalarán con exposiciones, degustaciones, catas y otros actos.

De la misma manera y de forma paralela a la feria, se ha organizado el concurso "La cocina de las castañas", dirigido a los bares y restaurantes de la Comarca de Acentejo. Más de una quincena de establecimientos inscritos ofrecen durante estos días a sus clientes platos con la castaña como elemento principal, poniendo de manifiesto la versatilidad del producto a la hora de su uso en forma de salsa, como pasta de relleno, postre, acompañamiento o producto único, así como su fácil in-corporación a la cocina nacional e internacional.

Nunca como ahora la castaña había tenido tanto protagonismo como ahora. La iniciativa del Cabildo de Tenerife y los Ayuntamientos de La Matanza, Tacoronte y El Sauzal va camino de recuperar y otorgar a este fruto el lugar que nunca debió de perder dentro de la gastronomía insular, según se pone de manifiesto en un documento divulgado por la organización de la muestra. Mar-ginada durante años y reducida casi exclusivamente a su uso y consumo tostado o guisado a nivel doméstico, o bien en los tradicionales chiringuitos de finales de otoño, casi siempre como complemento a los primeros vinos, en los últimos años este producto de tanto arraigo en Tenerife en general y en la Comarca de Acentejo en particular, recupera su espacio ampliando notablemente el espectro de sus usos gastronómicos, descubriéndose para muchos como un fruto con más de quince variedades al alcance del consumidor, y como un elemento natural imprescindible en el paisaje rural.

De hecho, y al igual que ocurriera con otros cultivos en épocas pasadas, del castaño se aprovechaba casi todo. Su fruto como alimento, su madera para la construcción de barricas, muebles, lagares, enseres, las hojas frescas y secas para el alimento y el cobijo de animales, los restos como leña, e incluso su sombra en lugares donde el sol castigaba ayuda a preservar la frescura mínima para otros cultivos.

Este aprovechamiento implicaba un esmerado cuidado de los castaños.