Santa Cruz de Tenerife
FUENCALIENTE

El gobierno local (PSC-UPF) libera a su cuarto edil para 1.700 vecinos

El equipo de gobierno comenzó el mandato con dos ediles liberados, pero ha aprovechado el vacío legal sobre dedicaciones parciales para "colar" primero a su tercer edil y ahora, al cuarto.
V.M., Fuencaliente
12/ago/17 6:19 AM
Edición impresa

El grupo de gobierno en el Ayuntamiento de Fuencaliente ha liberado a su cuarto concejal, el único que no cobraba un sueldo, al entender que necesita de todos sus efectivos con nómina para hacer frente a un municipio con apenas 1.700 vecinos.

La Ley de Reforma Local limitó los sueldos para los alcaldes y concejales, así como los políticos municipales que dependiendo del número de habitantes de cada municipio podían tener dedicación exclusiva. Sin embargo, en la reforma se permitió, de forma consciente o no, las liberaciones parciales sin limitaciones, lo que han aprovechado demasiados grupos municipales para dar un sueldo a sus representantes.

En Fuencaliente comenzaron cobrando dos concejales. El ex alcalde, Luis Román Torres, liberado en este caso por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, de la que percibe un sueldo bruto mensual de 2.517 euros; y la que fue su primer teniente de alcalde, Nieves María Rodríguez Pérez, actual regidora sureña, que comenzó percibiendo cerca de 1.500 euros y desde enero de 2016 subió hasta casi 1.900, siempre en brutos.

En un primer momento, UPF y PSOE entendieron que no era necesario dar sueldo al resto de sus ediles. Sin embargo, a comienzos de 2016 informaron de que necesitaban "refuerzos" y liberaron de forma parcial, al 75%, a Laura Pérez Lorenzo, por 1.417 euros. El último en incorporarse a la nómina municipal ha sido el responsable de Obras, José Javier García, cuyo sueldo fue primero rechazado en el pleno de junio y ahora, en agosto, aceptado por sus compañeros de gobierno y el edil de Sí se Puede.

La intención de UPF y PSOE era que el sueldo de García estuviera a la altura del que recibe Laura Pérez, pero SsP exigió, para contar con su voto a favor, que su nómina fuera exactamente dos veces el salario mínimo interprofesional, respetando uno de los puntos del programa con el que se presentaron a las elecciones. Eduardo Pérez dice estar más preocupado "por la eficacia que puede tener el grupo de gobierno", con la que sigue disconforme, pese a apoyar el cambio de alcalde, que por el número de liberados.

Por su parte, CC optó por abstenerse argumentando que ya había sido un asunto tratado y rechazado en un pleno anterior. Los nacionalistas no ven "correcto, ético ni democrático" que los temas se lleven de forma reiterada a pleno "hasta que el resultado sea el que desee el grupo de gobierno".