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La calle San Isidro y el cuartel de Almeyda


19/may/02 23:51 PM
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La existencia de la calle San Isidro, en el barrio del Toscal, consta ya en la primera mitad del siglo XIX y fue abierta por iniciativa del capitán general marqués de Ahumada y con mano de obra militar, para unir la actual rambla General Franco con la calle San Francisco, en 1894, según explica Alejandro Cioranescu en su "Historia de Santa Cruz". La prolongación y urbanización de la vía fue muy posterior, al menos, de la década de los años 40 del siglo pasado.

Su parte final se llamó calle del Blanco, gracias a un acuerdo plenario del Ayuntamiento, que pretendía dar denominación a la vía que se había formado entre San Miguel y el Camino de los Coches.

El edificio o lugar más emblemático que alberga esta vía es el cuartel de Almeyda, para el que existe un proyecto futuro de reconversión en lugar de ocio para los vecinos del barrio del Toscal, una zona que carece, prácticamente, de equipamientos.

El recinto fue construido en la planicie final de la cuesta de los Melones o de los Camellos. Su necesidad venía precedida, aunque con bastante retraso, de la escasa defensa con la que contaba la Capital en ese flanco de la Ciudad, especialmente después de la invasión protagonizada por las tropas al mando del almirante Nelson.

Lugar durante muchos años de prácticas de tiro, éstas debieron de ser suspendidas por las molestias que causaban a los vecinos y los daños que producían en las fincas cercanas.

Sebastián Clavijo

Comenzó a construirse en 1859, según los planos de Sebastián Clavijo, en una superficie de 30 mil metros cuadrados y en él se encuentra uno de los principales museos militares de España, en el que se cobijan gran parte de los recuerdos de los sucesos del 25 de julio de 1797.

Las intenciones del Ayuntamiento para el futuro de este recinto castrense pasan, precisamente, por la conservación de la parte cultural de las instalaciones, reservando el resto del suelo a los citados usos de ocio y equipamientos.

En concreto, las autoridades municipales consideran necesario adecuar parte de su espacio a aparcamientos, escasos en El Toscal, especialmente después del proceso de peatonalización emprendido por el Plan Urban en todo el casco histórico de la Ciudad.

El avance de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) proyecta la construcción de una de las piscinas de uso vecinal que implantará en los diferentes barrios de Santa Cruz.