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ENRIQUE HIDALGO DE BIZKARRONDO

Santa Cruz de Tenerife: 31 de marzo (2002)


29/may/02 0:16 AM
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SIEMPRE HAY UN INGLÉS que nos estudia, nos contempla y decide escribir un libro; en "Canarias" hay varios libros y británicos, escoceses y galeses, en cada época nos dejaron por escrito lo que vieron. Uno de estos ingleses muy dado a mirarnos definió a nuestra nación como "el país de lo imprevisto". Creo que tiene casi toda la razón porque no es posible que lo sucedido en Santa Cruz de Tenerife en relación a la desgracia que padeció el 31 de marzo no hayan podido, de alguna manera, ser previsto. Hay que acordarse de la riada de Biesca (Aragón, 22-6-1997). Pusieron un camping en un sitio donde la naturaleza diseñó un barranco y por él las aguas arrasaron todo cuanto encontraron en su bestial embestida, no sé cuántos muertos ocasionalmente, todavía a algunos ni los han encontrado. Como consecuencia se nombró una Comisión Especial para el estudio de estas desgracias.

El informe para la prevención y asistencia en situaciones de catástrofe fue publicado en el Boletín Oficial de las Cortes generales, Senado, VI Legislatura con fecha 9-12-1998 nº 596. En este trabajo fueron escuchados numerosos científicos nacionales que aportaron sus conocimientos, fueron numerosos, pero viendo la lista, y ojalá me equivoque, no he visto a ningún isleño. Sólo se hace referencia a Canarias en el Informe en cuanto al Riesgo Sísmico (Riesgo Volcánico) que: "está localizado en el Archipiélago Canario" y que sí parece que contaron con la Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias. Pero se olvidaron de los barrancos conjurados de siempre para, con el soporte de las aguas apocalípticas, ocasionar desastres como los que destrozaron nuestra capital.

Recientemente, la Prensa EL DÍA (sábado, 11 de mayo 2002), publicó el magnífico trabajo del escritor Lázaro-Sánchez Pinto, nos describe su "Crónica de una catástrofe; el aluvión de 1826". Hace más de un siglo Tenerife fue estigmatizado por una enorme desgracia, la Isla quedó arrasada. Existen pues antecedentes de sobra para paliar cuando se dan estas desgracias. El Informe de la Comisión Española sobre la Prevención y Asistencia en Situaciones de Catástrofe, es un buen trabajo y si hubiese sido estudiado y considerado por quien corresponda, tomando las medidas adecuadas, lo acontecido en Santa Cruz de Tenerife hubiese sucedido, pero con resultados menos letales. En el periódico EL DÍA, en "Criterios" publicado 13-5-2002: "Al fin llega la ayuda" en relación a "aquel fatídico domingo" (...) "que los fondos lleguen a buen fin" (...), "Sólo resta que Bruselas haga caso a la solicitud del Parlamento Europeo y desvíe algunos fondos para recomponer las zonas afectadas de la Isla". "Sólo falta encontrar cobijo a algunos vecinos de San Andrés, La Alegría y Los Lavaderos que aún permanecen sin hogar".

Mientras a estos vecinos (ya lo dijo Galdós: "El pueblo español" es el Cristo de la Paciencia) les arreglan la vida. Repito: ya lo dijo el Informe de la Comisión Especial de Prevención y Asistencia de Catástrofe, deberían tenerlo a la vista y obrar en consecuencia, de momento está en una gaveta del Senado en Madrid. Ojalá me equivoque y ojalá se equivoque. Amén.

ENRIQUE HIDALGO DE BIZKARRONDO