Santa Cruz de Tenerife

La calle San Felipe Neri o Emilio Calzadilla


4/jun/02 0:29 AM
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La actual calle Emilio Calzadilla de denominó de San Felipe Neri hasta 1916, según explica Alejandro Cioranescu en "Historia de Santa Cruz". Con el nombre antiguo se llamaba también a lo que después pasó a ser La Luna. Entre San Juan Bautista y la plaza del Patriotismo era intransitable por un risco que asomaba en medio de la vía y que se suprimió en 1882. La ordenación del entorno data del año 1936.

San Felipe Neri fue una de las primeras zonas de la Capital en las que se instaló el alumbrado público, puesto por los vecinos, al igual que en calles como La Marina, Caleta, Candelaria, Cruz Verde, La Noria, San José o Castillo.

Cioranescu explica en su obra que en 1861 se declaró un incendio en una fábrica de jabón y en una casa contigua de esta calle. Acudieron las tres bombas de agua que había en aquel entonces en Santa Cruz pero hubieron de ser puestas en marcha por los vecinos, ya que los bomberos acababan de ser suprimidos.

Precisamente, debido a otro incendio en la plaza de la Iglesia, fue destruido en 1892 el Círculo de Amistad, lo que obligó a la sociedad a trasladarse a San Felipe Neri, donde se empezaron a construir los nuevos locales.

En 1897 un proyecto de tranvía de José Lima Baute proponía que la línea de transporte pasara por San Felipe Neri, además de por las calles de La Luz, Cruz Verde, plaza de la Constitución, rambla de Ravenet, etc.

La Capital albergaba en 1820 un total de 16 huertas de cierta importancia, una de ellas en la actual Emilio Calzadilla, con cuatro casas, perteneciente a Lucas Vizcaíno, que también era propietario de otra ubicada en la calle del Pilar.

En la manzana limitada por la calle de la Marina, San Felipe Neri y el callejón de Boza, según Cioranescu, el "teatro viejo", como era llamado por los vecinos de Santa Cruz.

Explica el autor que, aunque la forma que tenía no era la más apropiada para un teatro, al edificio se le sacó un gran partido. Este "coliseo - bodega", en palabras de Luis Maffiotte, fue el único existente en la Capital hasta la inauguración del municipal.