Santa Cruz de Tenerife

La casa del pirata "Cabeza de Perro", en la playa de la Cueva del Agua, en El Balayo


1/sep/02 4:55 AM
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El libro de Carlos García, "Historias y añoranzas de la antigua ciudad" relata que la constancia de que en las costas canarias abundó la piratería "es cosa cierta y bien sabida".

Así, señala que en 1341, "ya navegaban hacia Lisboa prisioneros indígenas de Lanzarote y Fuerteventura".

Este autor comenta que uno de los piratas de Tenerife, probablemente de Santa Cruz, fuera el conocido por el apodo de "Cabeza de Perro", cuyo nombre de nacimiento era Ángel García.

Sin tener noticias exactas de su lugar de residencia, se le ubica, posiblemente en el barrio de Igueste de San Andrés. El libro indica que se dedicaba fundamentalmente "al tráfico y al robo de maderas nobles, tales como la caoba, el cedro, el sándalo y otros".

Después de muchos avatares, pasó largo tiempo encarcelado en la prisión de Paso Alto, "en una situación de mutismo voluntario y sin relacionarse con nadie". Parece cierto que allí construyera un pequeño barco, un bergantín de juguete. El cronista apunta que, según cuentan los antiguos, "Cabeza de Perro pidió a sus verdugos que llevaran el barco como ofrenda a la Virgen del Carmen". Sigue diciendo que es probable que el juguete se encuentre en la ermita de San Telmo, en la Capital, porque allí existe, en una de las vigas que atraviesan el templo.

La casa que está en la playa de la Cueva del Agua, en la zona denominada El Balayo, perteneciente a Igueste de San Andrés, parece ser que fue donde nació el pirata. En esa playa existe una cueva que almacenaba agua potable y que consumían los vecinos del lugar. Su construcción data de 1727, aunque el nacimiento de "Cabeza de Perro" se sitúa entre la segunda y la tercera década de 1800.