Santa Cruz de Tenerife

CINE del ayer

El palmero Miguel Brito y el cubano José González Rivero fueron auténticos visionarios de un séptimo arte que iniciaron en Santa Cruz y en Tenerife con la llegada del siglo XX.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
11/nov/02 19:51 PM
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El palmero Miguel Brito Rodríguez y el cubano, hijo de emigrantes isleños, José González Rivero, fueron los auténticos pioneros del cine canario. Ambos desarrollaron el invento de los hermanos Lumiere en diferentes trabajos durante finales del siglo XIX y los primeros años del XX, que tuvieron como escenario Santa Cruz y La Laguna.

En 1897, Brito presentó en la Capital el novedoso kinetoscopio de Edison y un año más tarde el cinematógrafo en el Círculo Mercantil. Lo hizo, algo propio de esta época, como un espectáculo en el que primaba la curiosidad científica. Nacido en Santa Cruz de La Palma moriría a los 96 años, en 1972. Tras un viaje a Cuba introdujo estos inventos en Tenerife y de vuelta a la Isla Bonita abrió un estudio fotográfico en el que destacó dentro del campo del retrato.

José González Rivero, por su parte, es una figura clave para los inicios de la industria como tal en Canarias. Exhibidor, cineasta y productor, fundó en La Laguna la Rivero Films con los Teatros Viana (1914) y Leal (1915) como centros neurálgicos. Su obra tuvo repercusión fuera de las Islas, con viajes a Madrid y a las exposiciones internacionales de Barcelona y Sevilla (1929) para proyectar sus películas. Pero su mayor contribución fue realizar el primer largometraje canario, "El ladrón de los guantes blancos", en 1926. La llegada del cine sonoro y las pocas ayudas le aportaron en los últimos años de su vida del mundo del cine. La muerte le llegaría en 1933, en circunstancias muy extrañas, probablemente asesinado, tras recibir un disparo.

Brito y Rivero fueron dos precursores del cine en Canarias que ahora empiezan a salir del olvido.