Santa Cruz de Tenerife

Los nuevos adosados de María Jiménez


14/nov/02 19:55 PM
Edición impresa

"El límite hacia el oeste era la calle del Norte (Valentín Sanz) y eran pocos los que se aventuraban más allá. La calle de San Roque (Suárez Guerra) era una última Thule: quien se va a vivir por allá debe ser algún atronado...". (Alejandro Cioranescu, "Historia de Santa Cruz"). Así describía la Capital, un nucleo de población muy reducido, a principios del siglo XIX su historiador por antonomasia. Pero, desde entonces ha llovido mucho y la Ciudad se expande. No sólo hacia el Sur, con el desarrollo de Cabo-Llanos, sino también siguiendo el camino de San Andrés y de Anaga. Un ejemplo evidente es el de María Jiménez donde, de un tiempo a esta parte, en el margen del barranco que es la entrada al barrio, se han establecido muchos chicharreros o recién llegados. La forma de las edificaciones, chalets adosados, demuestra una mejora en el estatus y el nivel de vida de sus ocupantes que se han decidido por irse a vivir a las afueras con todas las comodidades de la urbe. Y lo han hecho en María Jiménez, una de las poblaciones que, pese a la estrechez del terreno, se desarrollaron a lo largo de la carretera que conduce a San Andrés. Su nombre proviene de María Jiménez Ravelo, vecina del Bufadero, nacida en 1868 y fallecida en Santa Cruz el 27 de abril de 1913. Siempre fue un barrio tranquilo y entrañable, que ahora ha recibido muy bien a los nuevos vecinos. Estos tienen ahora la obligacion de integrarse./ R. REYES