Santa Cruz de Tenerife
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Sanidad dice que está todo controlado ante el desabastecimiento de 274 fármacos leer

El Palmétum "absorbió" media tonelada de raticida tras el 31 - M

Los 500 kilos de veneno empleados en una sola actuación para eliminar los roedores que se habían acumulado en esa zona alta suponen el 16% del total que se destina para desratizar todo el municipio.

EL DÍA, S/C de Tenerife
19/ene/03 22:11 PM
Edición impresa
EL DÍA, S/C de Tenerife

Tras las inundaciones del 31 de marzo del año pasado, el Ayuntamiento de Santa Cruz se vio en la necesidad de actuar de forma contundente en el Palmétum, vertiendo en ese pequeño espacio 500 kilos de raticida, con el fin de eliminar el elevado número de ratas que se habían refugiado en esa zona elevada de la capital, tal y como recoge un documento registrado en el área de Sanidad del consistorio capitalino.

Entre las razones por las que fue necesario llevar a cabo una actuación de emergencia tras las fuertes lluvias, figura que el antiguo Lazareto había recogido una avalancha de ratas por ser la zona en la que desembocan los colectores de aguas pluviales de la capital.

La media tonelada de veneno vertido en la superficie de la montaña supone el 16% de la cantidad total que destina el Ayuntamiento para desratizar toda la ciudad, lo que confirma la concentración de ratas en el Palmétum tras la riada.

No obstante, los ejemplares que se acumularon por la riada, se juntaron con los que existen allí habitualmente, porque el Palmétum se ha convertido en una especie de paraíso para los roedores por las favorables condiciones que presenta la zona para su desarrollo.

Además de que la materia orgánica es la composición del subsuelo del Palmétum, la montaña se ha tapizado con una vegetación dura, que alberga muchos insectos y que también forman parte de la alimentación de los roedores.

Aunque en un principio se pudo pensar que las lluvias torrenciales del pasado mes de marzo habían eliminado la población de las ratas de la ciudad, a juzgar por algunos ejemplares que aparecieron muertos en las calles, la realidad es que estos roedores se desenvuelven bien en el agua y bucean.

Así, gran parte de las ratas que transitan por las alcantarillas permanecieron bajo el agua y salieron a flote cuando encontraron una salida y otras siguieron en los colectores de aguas pluviales hasta que desembocaron en la parte baja de la ciudad.